Amazon se prepara para una nueva y significativa reducción en su plantilla corporativa, con despidos que podrían comenzar la próxima semana y afectar a aproximadamente 30,000 empleados. Según fuentes internas del medio Reuters, esta medida, que se estima que equivaldrá al 10% de su personal ejecutivo, representa uno de los mayores recortes en la historia de la empresa, con tres décadas de antigüedad. La cifra es similar a la primera ola de despidos de octubre, cuando se eliminaron 14,000 puestos administrativos.
Las divisiones estratégicas de Amazon Web Services, el área de comercio minorista, Prime Video y el departamento de Recursos Humanos (People Experience and Technology) son las más afectadas. La empresa argumenta que esta reestructuración responde a la creciente automatización impulsada por la inteligencia artificial, que permite una mayor eficiencia y reduce la necesidad de personal en tareas rutinarias.
Sin embargo, el director ejecutivo, Andy Jassy, ha matizado esta justificación, atribuyendo la decisión a una estructura organizacional excesivamente compleja y jerárquica, producto del rápido crecimiento durante la pandemia. Jassy ha anticipado estas medidas, previniendo una reducción progresiva de la plantilla gracias a las eficiencias de la IA. Este movimiento se enmarca en un contexto más amplio de ajuste en el sector tecnológico, con otras empresas como Meta, Citi, BlackRock y Microsoft también anunciando despidos.
Los empleados afectados tendrán 90 días para optar a vacantes internas o buscar nuevas oportunidades. Además, el año pasado marcó el avance más lento desde 2003 en la creación de empleo, con más de 1.1 millones de puestos eliminados, y octubre registró más de 60,000 despidos en Amazon, UPS y Target.