## Alerta Científica: Kast Recortaría la Inversión en Ciencia y Tecnología, ¿Chile Renunciaría al Desarrollo?
El destacado astrónomo chileno José Maza ha alzado la voz de alarma ante la posibilidad de recortes drásticos en el presupuesto destinado a la ciencia y la tecnología, propuestos por el actual gobierno de José Antonio Kast. En una crítica contundente, Maza advierte que estas medidas podrían significar un retroceso significativo en el desarrollo del país, relegando a Chile a niveles de inversión inferiores a los de naciones africanas.
La preocupación de Maza se centra en el oficio para la Ley de Presupuestos 2027, que revela una posible reducción del 20% en la ya exiguamente asignada inversión en investigación y desarrollo (I+D). Actualmente, Chile destina solo un 0.36% de su Producto Interno Bruto (PIB) a la ciencia, una cifra que ya se encuentra por debajo del promedio de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Si los recortes se materializan, la inversión se desplomaría hasta un 0.29%, situando a Chile en una posición alarmante en el contexto internacional.
“Durante los últimos veinte años, Chile ha tratado de llegar al 1%. No lo ha conseguido, pero por lo menos lo ha intentado,” explica Maza, recordando los esfuerzos realizados por gobiernos anteriores, incluyendo los de Ricardo Lagos, Michelle Bachelet (en sus dos periodos), y Sebastián Piñera (también en sus dos mandatos). “El nuevo gobierno de Chile no intenta subir la inversión en investigación y desarrollo.”
La crítica de Maza va más allá de las cifras. El astrónomo denuncia un cambio de paradigma en la visión de desarrollo del país. Según su análisis, el gobierno de Kast parece apostar por un modelo basado en la atracción de inversión extranjera directa, esperando que esta genere ingresos a través de impuestos, sin invertir significativamente en el desarrollo de capacidades internas y la innovación.

“El modelo de desarrollo que se está planteando para Chile es que ojalá vengan algunos a hacer algo y nos dejen una pequeña comisión, un impuesto que lo vamos a bajar, pero que nos dejen un impuesto,” señala Maza con frustración. “Desarrollo humano no va a haber, no hay interés de tener desarrollo humano en el país. Es realmente lamentable, porque, por primera vez, se nos dice que no queremos ser un país desarrollado, ni siquiera teniendo una masa crítica de grandes profesionales.”
Las consecuencias de estos recortes, según Maza, serían devastadoras para el futuro de la ciencia y la tecnología en Chile. La falta de inversión se traduciría en la eliminación de becas para estudiantes e investigadores, la paralización de proyectos de investigación, y la fuga de talentos hacia países con mejores oportunidades. Esto, a su vez, afectaría la capacidad de Chile para competir en la economía global y generar valor agregado.
El astrónomo enfatiza que la inversión en ciencia y tecnología no es un gasto, sino una inversión en el futuro del país. La investigación científica y la innovación son motores clave del crecimiento económico, la creación de empleo, y la mejora de la calidad de vida. Reducir la inversión en estas áreas, según Maza, es una decisión miope que compromete el desarrollo a largo plazo de Chile.
La declaración de Maza ha generado un amplio debate en la comunidad científica y en la sociedad chilena en general. Muchos expertos han respaldado sus críticas, advirtiendo sobre los riesgos de desmantelar el sistema de ciencia y tecnología del país. La discusión sobre el futuro de la ciencia en Chile se ha convertido en un tema central en la agenda política, y se espera que continúe generando controversia en los próximos meses.
En un contexto global cada vez más competitivo, donde la innovación y el conocimiento son factores clave para el éxito, la decisión del gobierno de Kast sobre la inversión en ciencia y tecnología podría definir el rumbo del país en las próximas décadas. La advertencia de José Maza es clara: si Chile renuncia a invertir en su futuro científico y tecnológico, corre el riesgo de quedar rezagado y perder la oportunidad de convertirse en un país desarrollado.