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¡Alerta Dólar! ¿Se derrumba el precio o es una calma engañosa?

El dólar pierde terreno en Argentina: cae 16% en términos reales y se acerca a la banda del BCRA. ¿Es el fin de la volatilidad o una tregua temporal?

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¡Alerta Dólar! ¿Se derrumba el precio o es una calma engañosa?

La escena económica argentina presenta un panorama inusual a mediados de 2026. Contrario a las expectativas de una continua escalada, el dólar ha experimentado una pérdida real significativa en el primer cuatrimestre, alcanzando un 16% menos de poder adquisitivo. Este fenómeno, que ha sorprendido a analistas y operadores, se debe a una combinación de factores que han alterado la dinámica del mercado cambiario.

El principal impulsor de esta tendencia ha sido el aumento sustancial en las liquidaciones de divisas provenientes del sector agroexportador. Abril se destacó por un incremento del 30% en la oferta privada de divisas en comparación con marzo, acumulando un total de USD 10.297 millones. Este flujo de dólares, asociado a la cosecha gruesa y la soja tardía, ha permitido al Banco Central (BCRA) absorber USD 2.769 millones, representando el 27,9% del total. Con la proyección de una "lluvia" de dólares en mayo, la autoridad monetaria estaría en camino de cumplir con el objetivo de compras de USD 10.000 millones planteado en enero, en consonancia con las metas establecidas ante el Fondo Monetario Internacional (FMI).

La cotización del dólar en el segmento mayorista cerró abril en $1.391, con una caída de 64 pesos, equivalente al 4,4%. Sin embargo, la pérdida real, considerando una inflación acumulada en torno al 12% en lo que va del año, es mucho más pronunciada. Esta situación ha convertido al dólar en una de las inversiones menos rentables en el volátil contexto financiero argentino.

El esquema de bandas cambiarias implementado por el BCRA en enero, ajustado por la inflación de los dos meses anteriores, ha ampliado la brecha negativa a $312,22, o el 22,4% del límite superior del régimen, que se sitúa en $1.703,22. Esta amplia margen brinda al BCRA un considerable espacio para continuar con sus compras en el mercado, aprovechando el inminente período de superávit comercial y recaudación tributaria que se observa tradicionalmente en mayo.

No obstante, el futuro del mercado cambiario no está exento de desafíos. El segundo semestre del año suele caracterizarse por una menor entrada de divisas, lo que en años anteriores ha requerido la intervención del BCRA con ventas de dólares para evitar fluctuaciones bruscas. Sin embargo, en 2026, las expectativas devaluatorias parecen estar contenidas, como lo demuestran las operaciones de dólar futuro alineadas con las bandas cambiarias.

Los contratos de dólar futuro para fin de año se han pactado a $1.625, lo que implica una suba del 16,8% respecto al dólar comercial actual. Para los doce meses de 2026, la suba proyectada es del 11,7%, significativamente inferior a la inflación esperada del 29,1% anual, según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA. Esta divergencia sugiere que el mercado no anticipa una devaluación abrupta en el corto y mediano plazo.

¡Alerta Dólar! ¿Se derrumba el precio o es una calma engañosa?

Consultoras como Sailing Inversiones señalan que, si bien los contratos de dólar futuro se mantienen alejados del techo de la banda, esta referencia sigue siendo relevante. La banda se ha ajustado por la inflación, que ha acelerado en los últimos meses, desplazando el techo hacia arriba. Al mismo tiempo, la presión vendedora en el mercado de cambios ha mantenido la cotización por debajo del límite superior, generando una mayor distancia.

Esta distancia es vista como positiva, ya que reduce la sensación de que el mercado está constantemente "testeando" al BCRA y disminuye la probabilidad de que la autoridad monetaria se vea obligada a vender divisas en el techo. Mientras el flujo financiero siga aportando oferta y no se produzca una dolarización masiva de carteras, el tipo de cambio podría mantenerse dentro de un rango relativamente contenido, oscilando entre $1.370 y $1.450.

Analistas de Adcap Grupo Financiero destacan que el mercado cambiario debería mantenerse bien abastecido con el inicio de la temporada de cosecha, con un ritmo de compras que podría acelerarse hasta USD 2.900 millones por mes. Incluso con el tipo de cambio bajo presión, el BCRA ha continuado comprando dólares, aunque a un ritmo menor en los últimos días.

Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, considera que la cotización del dólar se mantendrá en niveles cercanos a $1.400, con una posible aproximación a la zona de $1.500 si el sector agroexportador demora las liquidaciones. Sin embargo, no se prevé un escenario de tensión cambiaria relevante.

Florencia Blanc, Senior Economist de Aldazabal y Compañía, anticipa que el período de estacionalidad favorable para el mercado de cambios permitirá mantener la estabilidad del tipo de cambio en términos reales, lo que a su vez brindará una ventana para que las tasas reales se mantengan en los niveles actuales, aunque no se espera que tengan un recorrido significativo a la baja. Pasado este período, se prevé un rebote en las tasas reales hacia terreno positivo, aunque de forma gradual.

Ignacio Morales, jefe de Inversiones de Wise Capital, subraya que el BCRA ya ha acumulado compras por USD 7.000 millones en lo que va del año, alcanzando el 70% de su meta anual. El flujo de divisas se apoya en una cosecha récord, con más de 6.000 camiones diarios arribando a las terminales del Gran Rosario. La soja tardía lidera este ingreso de dólares, y la Bolsa de Comercio de Rosario proyecta una campaña histórica de 160 millones de toneladas.

En resumen, la situación actual del dólar en Argentina es compleja y presenta tanto oportunidades como riesgos. La estabilidad a corto plazo parece estar garantizada por el flujo de divisas del agro y la intervención del BCRA, pero la incertidumbre persiste sobre el segundo semestre del año. La clave para mantener la calma financiera reside en la disciplina fiscal, la continuidad de la oferta agroexportadora y la ausencia de una dolarización masiva de carteras.