La economía argentina presenta una paradoja inquietante: mientras las cifras oficiales muestran un crecimiento del 4,4% para 2025, la realidad laboral dista mucho de ser optimista. El economista Guido Zack, en una entrevista exclusiva con Infobae, expuso una verdad incómoda: el crecimiento económico no se está traduciendo en la creación de empleos formales, sino que, por el contrario, está acompañado de una preocupante destrucción de puestos de trabajo, especialmente en el sector de las pequeñas y medianas empresas (pymes).
Zack argumenta que el repunte económico se debe, en gran medida, a sectores como la minería y la energía, que, si bien contribuyen al Producto Bruto Interno (PBI), no son intensivos en mano de obra. Esto significa que el crecimiento en estos sectores no genera una demanda significativa de trabajadores, dejando a miles de argentinos sin oportunidades laborales.
"Si miramos en una imagen de más largo plazo, lo que generamos por habitante, estamos 9% abajo de 2011 todavía", afirmó Zack, relativizando el optimismo oficial y señalando que, incluso con el reciente rebote, el país aún no ha recuperado los niveles de prosperidad previos a la crisis.
La situación de las pymes es particularmente alarmante. Según Zack, desde que asumió el gobierno actual, unas 22.000 empresas han cerrado sus puertas, lo que representa el peor desempeño en los primeros 25 meses de un gobierno desde 2003. Esta cifra supera incluso la registrada durante la pandemia, cuando la gestión de Alberto Fernández enfrentó desafíos sin precedentes.
Gustavo Lazzari, empresario y panelista en la entrevista, describió el contexto hostil que enfrentan las empresas que generan empleo: "Tienen un tipo de cambio bajo, impuestos altos y distorsivos, costos burocráticos altos y tasas de interés más altas que en el resto de América Latina". A esto se suma la apertura comercial, que, según Zack, llega con un dólar bajo, lo que reduce la competitividad de las empresas locales.

La reforma laboral, impulsada por el gobierno actual, también ha sido objeto de críticas. Zack advierte que ninguna reforma crea trabajo per se, sino que la creación de empleo depende del crecimiento económico. Además, señala que la reforma no aborda los desafíos del mercado laboral moderno, como el auge del trabajo en plataformas, donde los trabajadores carecen de protecciones laborales básicas.
"Si hablamos de modernización laboral, el trabajo más moderno y precario es el trabajador de plataforma. ¿Qué dice la reforma argentina sobre ellos? Absolutamente nada", afirmó Zack.
La informalidad laboral es otro problema creciente. Zack remarca que no es fácil organizarse como trabajador de plataforma y que la reforma laboral no ofrece soluciones para mejorar los derechos y beneficios de estos trabajadores. La falta de regulación laboral eficiente y la reciente reforma no incluyen un buen mecanismo de crisis para momentos difíciles.
El economista también alertó sobre el financiamiento del sistema previsional, señalando que hace 15 años que no se genera empleo registrado. "Sacarle 2.500, 3.000 millones de dólares por año al sistema plantea la pregunta de cómo lo vas a financiar", opinó.
En resumen, la situación económica argentina es compleja y presenta desafíos importantes. El crecimiento económico no se está traduciendo en empleos, las pymes están en crisis, la reforma laboral no aborda los desafíos del mercado laboral moderno y la informalidad laboral sigue siendo un problema creciente. La advertencia de Guido Zack es clara: si no se toman medidas urgentes, la situación laboral podría empeorar aún más.