Paper Newz

Alerta en el Aire: El Contaminante Invisible que Respiramos y Sus Riesgos Desconocidos

Investigadores revelan la presencia generalizada de metilsiloxanos, compuestos de silicona presentes en cosméticos, transporte e industria, en la atmósfera global. Sus efectos en la salud son un misterio, pero la exposición podría ser mayor a la de PFAS.

11 vistas
Alerta en el Aire: El Contaminante Invisible que Respiramos y Sus Riesgos Desconocidos

La calidad del aire que respiramos es un tema de creciente preocupación a nivel mundial. Si bien la atención se ha centrado en contaminantes como las partículas finas (PM2.5) y los óxidos de nitrógeno, una nueva investigación ha revelado la presencia generalizada de un contaminante atmosférico poco conocido: los metilsiloxanos. Estos compuestos, pertenecientes a la familia de las siliconas, se utilizan ampliamente en una variedad sorprendente de productos, desde cosméticos y productos para el cuidado personal hasta lubricantes industriales, revestimientos y materiales de transporte.

El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Utrecht y la Universidad de Groningen en los Países Bajos, ha descubierto que los metilsiloxanos están presentes en la atmósfera de diversos entornos, incluyendo zonas urbanas, costeras, rurales y forestales en los Países Bajos, Lituania y Brasil. Esta amplia distribución geográfica sugiere que la contaminación por metilsiloxanos es un problema global, que trasciende las fronteras nacionales y los diferentes niveles de desarrollo socioeconómico.

Durante mucho tiempo, se pensó que la principal fuente de metilsiloxanos en la atmósfera era la evaporación directa de estos compuestos presentes en productos industriales y de consumo. Sin embargo, la investigación reciente ha revelado una fuente adicional y significativa: las emisiones de los vehículos y barcos. Lo sorprendente es que estos vehículos emiten un tipo diferente de metilsiloxanos, con moléculas más grandes que no se evaporan fácilmente. De hecho, el estudio encontró que más de la mitad de las partículas de metilsiloxanos en el aire provienen de las emisiones del tráfico.

Los investigadores utilizaron técnicas de análisis avanzadas para identificar y cuantificar los metilsiloxanos en muestras de aire recogidas en diferentes lugares. Los resultados fueron alarmantes: las concentraciones de metilsiloxanos en la atmósfera son mucho mayores de lo que se había estimado previamente. De hecho, los investigadores sugieren que estos compuestos podrían ser uno de los compuestos sintéticos más abundantes en el aire, superando incluso a los PFAS (sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas), que han sido objeto de una intensa preocupación debido a sus efectos nocivos para la salud y el medio ambiente.

Alerta en el Aire: El Contaminante Invisible que Respiramos y Sus Riesgos Desconocidos

Las concentraciones más altas de metilsiloxanos se encontraron en zonas urbanas, como São Paulo, Brasil, donde se midieron hasta 98 nanogramos por metro cúbico. Las concentraciones más bajas se detectaron en zonas forestales, como Rugsteliskis, Lituania, con solo 0,9 nanogramos por metro cúbico. En un pueblo rural en los Países Bajos, Cabauw, las concentraciones fueron de 2 nanogramos por metro cúbico.

La preocupación principal radica en que los efectos de la exposición a largo plazo a los metilsiloxanos en la salud humana son desconocidos. Si bien se necesitan más investigaciones para comprender completamente los riesgos, los investigadores estiman que la dosis diaria de inhalación de metilsiloxanos podría ser mayor que la de otros contaminantes sintéticos, como los PFAS y los microplásticos. Esto sugiere que la exposición a estos compuestos podría tener un impacto significativo en la salud pública.

Además de los posibles efectos en la salud, los metilsiloxanos también podrían tener un impacto en el cambio climático. Estos compuestos pueden alterar las propiedades de los aerosoles presentes en la atmósfera, lo que a su vez afecta su comportamiento y su impacto en el medio ambiente. Por ejemplo, los aerosoles pueden influir en la formación de nubes y en la cantidad de radiación solar que llega a la superficie terrestre.

El estudio subraya la necesidad urgente de realizar más investigaciones sobre los efectos de los metilsiloxanos en la salud humana y el medio ambiente. Es crucial comprender cómo estos compuestos se comportan en la atmósfera, cómo se acumulan en los organismos vivos y cuáles son los riesgos asociados con la exposición a largo plazo. Además, es importante identificar las fuentes de emisión de metilsiloxanos y desarrollar estrategias para reducir la contaminación.

En resumen, la presencia generalizada de metilsiloxanos en la atmósfera es un problema emergente que requiere atención inmediata. La falta de conocimiento sobre los efectos de estos compuestos en la salud humana y el medio ambiente es motivo de preocupación, y es fundamental realizar más investigaciones para comprender completamente los riesgos y desarrollar estrategias para mitigar la contaminación.