## ¡Alerta en el Biobío! La invasión de zancudos es una señal de cambio climático
Durante los últimos días, el Gran Concepción y gran parte de la Región del Biobío han sido testigos de un fenómeno inusual: una masiva proliferación de zancudos. Lo que inicialmente generó preocupación por una posible plaga, ha sido interpretado por expertos de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) como una señal de alerta ambiental, un claro indicador de los efectos del cambio climático y un desequilibrio ecológico que se está manifestando en la región.
El Dr. Carlos Zamora, doctor en sistemática y biodiversidad y académico de la Facultad de Ciencias de la UCSC, explica que las condiciones climáticas actuales son excepcionalmente favorables para la reproducción de estos insectos. “Las ‘apariciones masivas’ de zancudos suelen estar asociadas a la presencia de agua estancada y temperaturas templado-cálidas. Lluvias seguidas de días cálidos generan múltiples sitios de reproducción simultáneos, lo que produce aumentos puntuales en su abundancia”, detalla el Dr. Zamora. Si bien el peak de los zancudos en Chile suele ocurrir en verano, durante la época más cálida del año, las temperaturas inusuales para este inicio de otoño han impulsado esta proliferación prematura.
Pero el clima no es el único factor en juego. La presencia de agua acumulada en humedales, lagunas, canales y sectores urbanos con drenaje deficiente contribuye significativamente al problema. Sin embargo, el Dr. Zamora enfatiza que este fenómeno va más allá de las condiciones climáticas y apunta a un desequilibrio ecológico más profundo.
**El desequilibrio ecológico: la clave del problema**
“Los zancudos siempre han estado presentes, pero hoy observamos que sus depredadores, como murciélagos, libélulas e incluso arañas, no están en la misma proporción. Esto genera un desbalance que favorece su proliferación”, explica el experto. Este desequilibrio se debe, en gran medida, a los cambios en los hábitats de estos depredadores naturales. Las libélulas, por ejemplo, necesitan agua limpia y bien oxigenada para reproducirse, mientras que los zancudos pueden hacerlo incluso en agua estancada y contaminada. “Estamos frente a ecosistemas muy intervenidos, donde las condiciones favorecen a los zancudos, pero no a sus controladores naturales”, advierte Zamora.
La intervención humana en los ecosistemas, la urbanización descontrolada y la contaminación han reducido los hábitats disponibles para los depredadores naturales de los zancudos, permitiendo que estos insectos se reproduzcan sin control. La pérdida de humedales, la canalización de ríos y arroyos, y el uso de pesticidas también han contribuido a este desequilibrio.

**¿Qué podemos hacer?**
Ante esta situación, el Dr. Zamora señala que “es fundamental evitar la acumulación de agua estancada en patios, canaletas o recipientes. Estas acciones simples pueden reducir significativamente la presencia de zancudos”. Además, es crucial proteger y restaurar los ecosistemas naturales, promoviendo la biodiversidad y favoreciendo la recuperación de los depredadores naturales de los zancudos.
La UCSC también recomienda a las autoridades locales implementar medidas de gestión ambiental más efectivas, como la mejora del drenaje urbano, la limpieza de canales y la promoción de prácticas agrícolas sostenibles. Es fundamental abordar el problema desde una perspectiva integral, considerando tanto los factores climáticos como los ecológicos.
**¿Riesgos para la salud?**
El Dr. Zamora descarta riesgos para la salud humana en la Región del Biobío, ya que estos insectos no están asociados a la transmisión de enfermedades como dengue, zika o chikungunya. De hecho, en Chile continental no existe transmisión local de estas patologías, y los casos registrados corresponden a contagios en el extranjero. Sin embargo, la proliferación de zancudos puede generar molestias y picaduras, especialmente en personas sensibles.
**Un futuro incierto**
El Dr. Zamora advierte que fenómenos como estos podrían volverse más frecuentes si sigue avanzando el cambio climático. “Si continúan aumentando las temperaturas, estas condiciones favorables para los zancudos podrían repetirse con mayor frecuencia en el tiempo. De esta forma, lo que hoy se percibe como una molestia puntual no solo responde a factores climáticos inmediatos, sino que también evidencia cambios más profundos en los ecosistemas urbanos, planteando desafíos para la gestión ambiental y la convivencia con el entorno natural”, explica. La proliferación de zancudos en el Biobío es, en definitiva, una llamada de atención sobre la necesidad de tomar medidas urgentes para mitigar el cambio climático y proteger nuestros ecosistemas.