Paper Newz

Alerta Roja: Más del 56% de los Argentinos No Llega a Fin de Mes y la Deuda se Dispara

Una encuesta revela que la mayoría de los hogares argentinos se endeudan para cubrir gastos básicos, con una creciente incapacidad para pagar y una profunda desconfianza en los datos oficiales.

1 vistas
Alerta Roja: Más del 56% de los Argentinos No Llega a Fin de Mes y la Deuda se Dispara

La situación económica en Argentina se agrava día a día, y las familias se encuentran en una espiral de endeudamiento que amenaza su estabilidad financiera. Una reciente encuesta privada, que complementa los datos del Banco Central (BCRA), revela un panorama desolador: más del 56% de los hogares argentinos no logra llegar al día 20 de cada mes sin recurrir al crédito, y la morosidad crediticia se ha disparado, cuadruplicándose en el último año y alcanzando el 10,6% en enero. La situación, según los datos de febrero y marzo, se ha deteriorado aún más.

La encuesta revela que el 26,2% de los hogares que se endeudan lo hacen para cubrir gastos cotidianos, un porcentaje alarmante que demuestra la dificultad para acceder a bienes y servicios básicos. Le siguen, en orden de importancia, el pago de tarjetas de crédito (19,9%), otras deudas (18,9%), servicios (6,6%), alquiler o vivienda (5,2%) y gastos de salud (3,9%). En conjunto, estas categorías representan más del 80% de las razones del endeudamiento, lo que indica que la deuda se ha convertido en un círculo vicioso, donde las familias se endeudan para cubrir necesidades básicas y, a su vez, se ven atrapadas en una dinámica de morosidad creciente.

El informe de la consultora Zentrix describe esta situación como una reconfiguración del mapa del endeudamiento familiar: “de herramienta financiera a mecanismo de subsistencia”. El endeudamiento ya no es una opción para financiar proyectos o inversiones, sino una necesidad para sobrevivir en un contexto de deterioro de los ingresos y alta inflación. De hecho, el 56,4% de los encuestados admitió haber recurrido al crédito en los últimos seis meses, y casi 9 de cada 10 ya experimenta dificultades para pagarlo.

La pérdida de poder adquisitivo es el principal motor de esta crisis. El 83,9% de los encuestados afirma que su salario no logra mantenerse al ritmo de la inflación, lo que obliga a las familias a recortar gastos, endeudarse o ambas cosas. Esta situación se inserta en una percepción social más amplia de fragilidad, donde más del 53% de la población se identifica como clase baja, no solo como una categoría socioeconómica, sino como una experiencia económica concreta.

Alerta Roja: Más del 56% de los Argentinos No Llega a Fin de Mes y la Deuda se Dispara

Como resultado, las decisiones económicas se toman bajo una lógica defensiva, priorizando la supervivencia y el mantenimiento de niveles mínimos de consumo, en lugar de buscar mejorar la posición económica. La deuda se convierte en un recurso recurrente para compensar la pérdida de poder adquisitivo, pero a costa de acumular dificultades para pagarla. El aumento de la morosidad, que ya se refleja en los datos del BCRA, es una consecuencia directa de esta dinámica.

La encuesta también revela una creciente desconfianza en los datos oficiales sobre la inflación. En marzo, el 65,8% de la población consideró que el dato de inflación publicado por el Indec no refleja la realidad que experimentan en su vida diaria. Esta brecha entre la percepción social y los números oficiales genera incertidumbre y alimenta la desconfianza en las instituciones.

La situación económica también tiene un impacto en la imagen del gobierno. La encuesta de Zentrix muestra una caída en la aprobación de la gestión presidencial, que pasó del 53,3% en enero al 28,5% en marzo. La imagen del presidente Javier Milei también se deterioró, con una caída en las opiniones positivas del 47% al 40,3% en el mismo período. Estos datos sugieren que la crisis económica está erosionando el apoyo político al gobierno.

En resumen, la economía argentina se encuentra en una situación crítica, con una creciente crisis de endeudamiento familiar, una pérdida de poder adquisitivo generalizada y una profunda desconfianza en las instituciones. La falta de soluciones a corto plazo podría agravar aún más la situación y generar consecuencias sociales y políticas impredecibles. La necesidad de implementar políticas económicas efectivas que aborden la inflación, promuevan el crecimiento económico y protejan a los sectores más vulnerables es más urgente que nunca.