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Argentina en la cuerda floja: ¿El dólar, el petróleo y la guerra frenarán el repunte?

La economía argentina se enfrenta a vientos en contra globales: tensión en Medio Oriente, volatilidad del petróleo y una posible recesión en EE.UU. ¿Podrán los bonos y acciones locales sostener su recuperación?

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Argentina en la cuerda floja: ¿El dólar, el petróleo y la guerra frenarán el repunte?

La economía argentina navega en aguas turbulentas, atrapada entre la esperanza de una recuperación y la amenaza constante de factores externos que podrían desestabilizar el frágil equilibrio. La reciente mejora en los bonos y acciones locales, aunque bienvenida, se percibe como limitada, condicionada por un panorama internacional cada vez más complejo y volátil. La guerra en Medio Oriente, con sus potenciales consecuencias para la estabilidad global, y la consecuente escalada en los precios del petróleo, son los principales catalizadores de esta incertidumbre.

El VIX, conocido como el “Índice del Miedo”, se mantiene en niveles de alerta, cercano a los 25 puntos, lo que indica una volatilidad inusual en los mercados. Un salto a los 30 puntos activaría las alarmas, señalando un riesgo aún mayor. Esta tensión se agrava con las crecientes señales de una posible recesión en Estados Unidos, impulsada por la inflación persistente y el aumento de las tasas de interés, que impactan directamente en el bolsillo de los consumidores y frenan el crecimiento económico.

El petróleo, como siempre, juega un papel central en esta ecuación. Incluso si se logra una tregua en Medio Oriente, la recuperación del suministro energético tomará meses, manteniendo la presión sobre los precios y alimentando la inflación global. El analista Matías Togni de NextBarrel advierte sobre una posible manipulación de los mercados de futuros del petróleo, señalando movimientos sospechosos en los volúmenes de negociación justo antes de declaraciones importantes. Esta manipulación, de confirmarse, socavaría la transparencia y la eficiencia de los mercados, generando aún más incertidumbre.

En Argentina, el crudo Medanito, de exportación, ha superado al Brent en varios dólares, incluso con los costos de transporte en máximos históricos, lo que refleja la demanda global y la escasez de oferta. Sin embargo, la volatilidad del mercado internacional impide que Argentina se beneficie plenamente de esta situación.

La reacción de los mercados argentinos a la buena racha de Wall Street y el Nasdaq ha sido moderada en comparación con otros países emergentes. Brasil, por ejemplo, experimentó un aumento significativo en su principal indicador bursátil, mientras que los bonos soberanos locales apenas subieron un 0,6% y el riesgo país cedió solo un 1,5%. El S&P Merval, el índice de las acciones líderes, aumentó un 1% en pesos y un 2,2% en dólares, impulsado por la caída del dólar contado con liquidación (CCL) a $1.453.

Argentina en la cuerda floja: ¿El dólar, el petróleo y la guerra frenarán el repunte?

El MEP acompañó la tendencia del CCL, con una caída a $1.404, quedando por debajo del dólar blue, que perdió $5 y cerró a $1.420. En el Mercado Libre de Cambios (MLC), se operaron USD 354 millones y el dólar mayorista bajó $13 a $1.377,50 pesos, impulsado por el inminente ingreso de divisas provenientes de la cosecha gruesa. El Banco Central aprovechó la oportunidad para comprar USD 146 millones, aunque esta compra no tuvo un impacto significativo en la acumulación de reservas.

La fortaleza del dólar, que ha subido un 2% frente a las seis principales monedas del mundo en el último mes, representa un obstáculo para el objetivo del Banco Central de aumentar las reservas de libre disponibilidad. La situación salarial tampoco es alentadora para el gobierno. Según Tomás Amerio, economista en la Fundación Libertad y Progreso, el índice de salarios de enero registró una suba mensual de 2,5%, por debajo de la inflación oficial de 2,9%, lo que implica una caída en el poder adquisitivo de los trabajadores.

La confianza en el gobierno sigue siendo baja, similar a los niveles observados durante la administración Macri, según Sailing Inversiones. La irregularidad del crédito a hogares ha alcanzado un máximo de 20 años, lo que indica una falta de acceso al financiamiento para las familias. El crecimiento económico se concentra en pocos sectores, como la minería, la energía y el agro, sin traducirse en mejoras significativas en los salarios de la mayoría de la población.

Ante la crisis petrolera, Estados Unidos ha autorizado temporalmente la ampliación del corte con etanol para combustibles, lo que ha impulsado la cotización del maíz. Además, la confirmación de las reuniones entre Trump y Xi Jinping ha animado la demanda por soja, lo que representa una buena noticia para el ingreso de divisas del sector agro. La soja cotiza a USD 480 y se acerca a los 500 dólares, un 47% por encima de la cotización del año pasado.

El Tesoro ha llamado a licitación para cubrir vencimientos por $8 billones, agregando un nuevo bono en dólares, el AO28, que vence en 2028. Sin embargo, los analistas estiman que este bono podría colocarse a un precio inferior al AO27, lo que implica un mayor riesgo para los inversores. La licitación también incluye LECAP y BONCER con diferentes vencimientos, así como un BONTE a tasa Tamar y un nuevo bono dollar linked. Los bonos en dólares, AO27 y AO28, ofrecen una tasa de 6% anual, lo que podría resultar atractivo para los inversores.

En resumen, la economía argentina se encuentra en una encrucijada, enfrentando desafíos internos y externos que amenazan su frágil recuperación. La incertidumbre global, la volatilidad del petróleo, la inflación persistente y la falta de confianza en el gobierno son factores que podrían frenar el crecimiento económico y dificultar la mejora de las condiciones de vida de los argentinos.