El Autódromo de Buenos Aires Oscar y Juan Gálvez, un ícono del deporte motor argentino, está viviendo su transformación más ambiciosa en décadas. Con una inversión que supera los 100 millones de dólares, el circuito se prepara para recibir al Campeonato Mundial de Motociclismo de Velocidad (MotoGP) a partir de 2027 y, de manera paralela, se trabaja en un plan a largo plazo para concretar el anhelado regreso de la Fórmula 1 después de 25 años de ausencia.
Las obras, iniciadas a principios de enero, son de una magnitud sin precedentes. La demolición de los antiguos boxes y de cuatro tribunas, incluyendo la emblemática Tribuna 15, hogar de los apasionados hinchas de Chevrolet, marcó el inicio de esta nueva era. En el terreno, una escenografía de tierra, maquinaria pesada y 150 trabajadores se ha convertido en el paisaje habitual, trabajando incansablemente para dar vida al proyecto.
El nuevo circuito, diseñado en colaboración con la empresa alemana Hermann Tilke – reconocida por su experiencia en la F1 – cumplirá con los rigurosos estándares de la FIM y la FIA. Para la homologación de Clase A por parte de la FIM y Grado 2 por parte de la FIA (que permite albergar todas las categorías excepto la Fórmula 1), se aplicará un polímero de tres capas en el asfalto, garantizando un agarre y una durabilidad óptimos. Sin embargo, la visión a futuro del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) es más ambiciosa: la adaptación del circuito para la Fórmula 1, lo que implica una ampliación de la calle externa de boxes (pit lane), acercando la pista al nuevo muro de contención.
Uno de los desafíos más importantes ha sido la mejora del sistema de drenaje, históricamente un punto débil del Autódromo. El nuevo sistema, compuesto por tres partes – captación superficial, drenaje intermedio y camas de desaceleración – conectará 18.000 caños a dos cuencas, descargando el agua en el Riachuelo y por debajo de la Horquilla. Esta solución busca evitar las inundaciones y anegamientos que solían afectar el circuito.
Los nuevos boxes serán una de las grandes atracciones del renovado Autódromo. Se construirán 32 garajes de 7 metros de frente cada uno, integrados en un edificio que también albergará áreas técnicas y una torre de control. La estructura tendrá una superficie total de 12.047 m2 cubiertos y 6.214 m2 descubiertos, con la posibilidad de agregar un segundo piso para la Fórmula 1. La torre de control comenzará a elevarse en un mes y medio.

El trazado para el MotoGP tendrá un ancho de 18 metros hasta la primera curva, reduciéndose a 12 metros en el resto del circuito. Incorporará curvas de baja y alta velocidad, con una extensión total de 4.300 metros y rectas de entre 800 y 1.000 metros, permitiendo velocidades superiores a los 300 km/h. El circuito atravesará la antigua pista de aprendizaje, integrándose en un entorno parquizado.
Además, se contempla la posibilidad de una fecha del Campeonato Mundial de Endurance (WEC) en 2027, lo que implicaría la unión del nuevo trazado con el sector del Lago. La ubicación del Curvón Salotto aún está en discusión, pero se podría incorporar una chicana o variante para reducir la velocidad.
Las obras se encuentran actualmente en un 20% de avance, con un cronograma que prevé la finalización entre fines de noviembre y principios de diciembre. Se realizarán pruebas con carreras de motos para verificar el correcto funcionamiento del circuito antes del evento del MotoGP en 2027. El contrato con MotoGP se extiende hasta 2030.
El regreso de la Fórmula 1 es un desafío mayor. El calendario actual de la F1 ya cuenta con seis eventos en América, lo que requeriría la eliminación de uno para hacer espacio a Buenos Aires. Además, la competencia con otros países que buscan una fecha, como Tailandia, es intensa. Sin embargo, el GCBA y el promotor local, Grupo OSD, se reunirán con representantes de Formula One Management (FOM) en el Gran Premio de Miami para presentar una propuesta formal. Si las negociaciones prosperan, el circuito para la F1 tendría 4.942 metros, 15 curvas y una velocidad máxima estimada de 340 km/h.
La seguridad es una prioridad. Se instalarán defensas con muñecos de goma y Tech-Pro, camas de leca, muros, vallas de contención y un nuevo túnel para los servicios de seguridad. Se colocarán 3.120 metros de pianos para cumplir con las exigencias de la FIA y la FIM, y se ensanchará la calle de boxes. Además, se incorporará tecnología de punta, incluyendo sistemas de semáforos y banderas electrónicas LED.
La capacidad del Autódromo se ampliará para recibir a más de 150.000 espectadores durante el fin de semana de competencia del MotoGP, gracias a la instalación de 29 tribunas tubulares y la apertura de un nuevo acceso por la Avenida 27 de Febrero. El Autódromo de Buenos Aires se prepara para un futuro brillante, consolidándose como un referente del deporte motor a nivel mundial.