La mañana de este lunes, el Ministerio Público ejecutó una serie de allanamientos que sacudieron el mundo del fútbol chileno y el ámbito financiero. El objetivo: desentrañar una presunta trama de fraude y desvío de fondos que podría estar vinculada a la compra de Azul Azul S.A., la concesionaria que maneja los hilos del club Universidad de Chile. La investigación, liderada por el fiscal Juan Pablo Araya, se centra en Sartor AGF, una administradora general de fondos que está bajo la lupa por presuntas irregularidades en la gestión de los recursos de sus aportantes.
La orden de entrada, registro e incautación se extendió al domicilio particular de Michael Clark, ex presidente de Azul Azul, a las oficinas de la propia Azul Azul S.A., y a otras cuatro sociedades: Bulla SpA, Inversiones Antumalal Limitada, Romántico Viajero SpA y RedWood Capital SpA. La Fiscalía sospecha que entre junio de 2016 y octubre de 2025, un grupo de imputados, entre ellos Clark, habría estructurado un esquema para utilizar a Sartor AGF como un vehículo para financiar entidades vinculadas a sus dueños, socios o administradores, en detrimento de los intereses de los aportantes.
En términos sencillos, la acusación apunta a que Sartor AGF recibió fondos de inversionistas, pero en lugar de destinarlos a inversiones rentables, los recursos fueron utilizados para beneficiar a los propios administradores. Esta situación ha dejado a varios aportantes, muchos de ellos jubilados, en una situación vulnerable tras perder sus ahorros al invertir en Sartor AGF. La magnitud del fraude potencial aún está por determinarse, pero las primeras estimaciones sugieren que las cifras podrían ser significativas.
La conexión con la Universidad de Chile se establece a través del Fondo de Inversión Privado Tactical Sport, utilizado para adquirir el paquete accionario de Carlos Heller, el anterior propietario de Azul Azul. Esta operación catapultó a Michael Clark a la presidencia del club, cargo que ocupó hasta hace apenas una semana, cuando fue reemplazado por Cecilia Pérez. La Fiscalía investiga si los fondos desviados por Sartor AGF fueron utilizados, directa o indirectamente, para financiar esta compra.

Además, la investigación se extiende a la posterior adquisición de cuotas de Tactical Sports por parte de Antumalal, una sociedad propiedad de Michael Clark, en diciembre de 2024. Esta operación, que ha sido calificada como “sigilosa” por fuentes cercanas al caso, levanta sospechas sobre la transparencia de las transacciones y la posible intención de ocultar el origen de los fondos.
Aunque Michael Clark ha intentado distanciarse del caso Sartor, las repercusiones del escándalo financiero ya se habían sentido en el Centro Deportivo Azul (CDA). A fines del año pasado, efectivos de la PDI y la Fiscalía se presentaron en las instalaciones de entrenamiento del club para tomar declaraciones a altos ejecutivos, como el gerente general, Ignacio Asenjo, y el gerente deportivo, Manuel Mayo. El testimonio de Carlos Heller, quien vendió su participación mayoritaria a Tactical Sport, también forma parte del expediente judicial.
La Fiscalía ha incautado dispositivos electrónicos y documentación contable, legal y bancaria de las dependencias allanadas, con el objetivo de reconstruir el flujo de los fondos y determinar la responsabilidad de cada uno de los involucrados. La investigación se encuentra en una etapa crucial, y se espera que en las próximas semanas se presenten nuevas evidencias y testimonios que permitan esclarecer la verdad.
Es importante recordar que este es un proceso judicial en curso, y que los cargos contra los imputados podrían ser desestimados al finalizar la investigación. Por lo tanto, no se debe considerar a los acusados como culpables hasta que la Justicia dicte sentencia en su contra, en cumplimiento del Artículo 04 del Código Procesal Penal. Sin embargo, la gravedad de las acusaciones y la magnitud de los allanamientos sugieren que la Fiscalía tiene indicios sólidos de la comisión de delitos.
Este caso no solo tiene implicaciones financieras, sino también deportivas y sociales. La Universidad de Chile es uno de los clubes más populares de Chile, y cualquier escándalo que lo involucre genera una gran conmoción en la opinión pública. La investigación de la Fiscalía podría tener un impacto significativo en la imagen y la estabilidad del club, así como en la confianza de sus seguidores.