El Monumental aún resonaba con la euforia de la victoria en el Superclásico, pero en las entrañas de Boca Juniors, una sombra de incertidumbre se cernía sobre el futuro de uno de sus jugadores más preciados: Exequiel Zeballos, el ‘Changuito’. Su ingreso ante River, aunque breve, encendió la esperanza de la afición, recordando destellos de su talento desbordante. Sin embargo, detrás de la alegría inmediata, se abre un debate crucial: ¿seguirá vistiendo la camiseta azul y oro o emigrará en busca de nuevos horizontes?
Zeballos, quien superó una larga lesión que lo mantuvo alejado de las canchas durante 11 partidos, ha demostrado ser una pieza clave en el esquema de Claudio Úbeda. Su velocidad, habilidad y desequilibrio lo convierten en una amenaza constante para las defensas rivales. Pero su situación contractual, con el vínculo expirando en diciembre de 2025, lo coloca en una posición delicada. A partir del 1° de julio, el extremo santiagueño estará en libertad de negociar con cualquier club, lo que obliga a la directiva boquense a tomar una decisión rápida y estratégica.
Marcelo Delgado, director deportivo de Boca, se refirió al tema en TyC Sports, admitiendo que existen conversaciones con el representante del jugador. “Hay charlas con el representante, nosotros tenemos que estar con calma. Exequiel tiene un futuro enorme, tiene muchas condiciones. Esperamos que pronto podamos resolver todo ese tema, lo principal para nosotros es la renovación de Exequiel, después veremos si surge alguna posibilidad (de venta), la vamos a analizar, sea en junio o diciembre”, declaró Delgado, dejando claro que la prioridad es retener al jugador, pero sin descartar una posible transferencia si se presenta la oportunidad adecuada.
La renovación de Zeballos no es solo una cuestión contractual, sino también económica. En 2022, Boca le ofreció un contrato por cuatro años con una mejora salarial significativa y una cláusula de rescisión de 20 millones de dólares. Sin embargo, desde entonces, el club ha recibido diversas ofertas por el jugador, algunas incluso superando los 10 millones de dólares, como la proveniente del CSKA de Moscú. Ninguna de estas propuestas ha sido considerada satisfactoria por la directiva de Juan Román Riquelme, que valora la identificación de Zeballos con el club y su deseo de “dejarle algo” a Boca en caso de ser transferido.

El panorama actual es complejo. Boca se encuentra en una encrucijada, con la necesidad de equilibrar el deseo de retener a su joven estrella con la realidad económica del club. La posibilidad de perder a Zeballos a costo cero en 2027 es un riesgo que no pueden permitirse, especialmente considerando el interés de varios clubes europeos. Además, los equipos interesados en el jugador son conscientes de su situación contractual y probablemente no estén dispuestos a pagar su cláusula de rescisión completa, sabiendo que podrían adquirirlo “gratis” en unos meses.
Zeballos, por su parte, está enfocado en lo deportivo. Su sueño es conquistar la Copa Libertadores con Boca, después de haber sufrido una grave lesión que lo privó de jugar la final de 2023. La posibilidad de levantar el trofeo más importante de Sudamérica podría ser un factor determinante en su decisión. Sin embargo, las luces de Europa y la oportunidad de jugar en una liga más competitiva también son tentadoras.
En este contexto, los escenarios posibles son varios. El más probable es que Boca transfiera a Zeballos en el próximo mercado de pases, ante una oferta que considere “potable”. En este caso, podrían renovarle el contrato de forma simbólica, solo para facilitar la transferencia. La segunda opción es que Boca y Zeballos lleguen a un acuerdo y extiendan su vínculo a largo plazo, asegurando su continuidad en la Ribera. Y, finalmente, existe la posibilidad de que no haya acuerdo y el Changuito quede con el pase en su poder a partir de enero de 2027.
La decisión final dependerá de una serie de factores, incluyendo la oferta que reciba Boca, el deseo del jugador y la capacidad del club para satisfacer sus demandas económicas. Lo que está claro es que el futuro de Exequiel Zeballos es uno de los temas más importantes en la agenda de Boca Juniors en los próximos meses. La afición boquense espera con ansias una resolución que asegure la continuidad de su joven estrella, pero también entiende que el fútbol es un negocio y que las decisiones a veces son difíciles de tomar.