La confesión de Achraf Hakimi, excompañero de Lionel Messi en el Paris Saint-Germain, ha sacudido el mundo del fútbol. En una entrevista reveladora en el pódcast 'The Bridge', el lateral marroquí describió cómo la llegada del astro argentino transformó el ambiente y las dinámicas internas del club, impactando negativamente en su propio desempeño y confianza.
Hakimi, quien llegó al PSG procedente del Inter de Milán, donde se había consolidado como un lateral ofensivo de primer nivel, admitió sentirse eclipsado por la presencia de Messi. “Mi primer año en París fue difícil. Venía de Inter, era un lateral diferente. Messi llegó más tarde y el proyecto cambió. No sabíamos que iba a venir y el estilo de juego cambió”, explicó Hakimi, revelando la sorpresa y la falta de preparación ante la incorporación del argentino.
El relato de Hakimi pinta un cuadro de un jugador que se vio obligado a modificar su estilo de juego para adaptarse a un nuevo esquema, uno que priorizaba la presencia y el juego de Messi. “Estábamos jugando de distintas maneras, no lo disfrutaba. No me atrevía a hacer las cosas que me gustan hacer, como atacar, ser importante… me sentía un jugador chiquito”, confesó con sinceridad. Esta sensación de limitación contrastaba fuertemente con su experiencia en el Inter, donde gozaba de libertad para incorporarse al ataque y ser una pieza clave en el juego ofensivo.
La situación de Hakimi se vio agravada por las críticas externas. “En la selección era un jugador importante, mentalmente fue un momento difícil jugar en el PSG como yo quería. Después vinieron las críticas, recuerdo que me criticaban mucho”, lamentó el marroquí. La comparación entre su desempeño en el PSG y en la selección de Marruecos, donde es una figura indiscutible, fue constante, generando aún más presión y frustración.
“Decían ‘por qué juega así en Marruecos y no en París’, la gente no entiende la diferencia”, añadió Hakimi, resaltando la dificultad de adaptarse a un nuevo entorno y a un nuevo estilo de juego. La falta de comprensión por parte de los aficionados y los medios de comunicación contribuyó a su malestar.

Kylian Mbappé, también presente en el pódcast, aportó su perspectiva sobre la integración de Hakimi al equipo. El delantero francés reveló que el entonces entrenador Mauricio Pochettino le encomendó la tarea de ayudar a Hakimi a adaptarse al vestuario. “Mira, Hakimi tiene tu misma edad, se van a llevar bien, intenta integrarlo al equipo”, le dijo Pochettino a Mbappé. El atacante francés aceptó la recomendación y se puso en contacto con el exjugador del Inter, ofreciéndole su apoyo. Sin embargo, la respuesta de Hakimi fue lacónica: “No, nada en absoluto”, dejando entrever su carácter reservado y su deseo de adaptarse por sí mismo.
Mbappé también justificó la situación de Hakimi, señalando que no era necesario pedirle que se incorporara al ataque. “¿Para qué hacerlo? Messi está adelante tuyo”, comentó el delantero, reconociendo implícitamente la jerarquía y la influencia de Messi en el equipo.
Más allá de su experiencia en el PSG, Hakimi también habló sobre su elección por la selección de Marruecos, a pesar de haber tenido la oportunidad de representar a España en categorías juveniles. “Hice dos o tres días con España en categorías juveniles, pero no me sentí a gusto. Elegí Marruecos incluso antes de estar con el primer equipo del Real Madrid”, afirmó el lateral, destacando su fuerte vínculo con su país de origen.
Finalmente, Hakimi se refirió a la reciente y polémica Copa Africana de Naciones, donde Marruecos fue consagrado campeón tras una decisión controvertida de la CAF. “Estamos muy felices, he esperado este momento durante mucho tiempo, incluso si ganamos de esta manera”, declaró el defensor, mostrando su alegría por el título.
La confesión de Achraf Hakimi pone de manifiesto los desafíos que enfrentan los jugadores al adaptarse a un nuevo equipo, especialmente cuando se incorporan figuras de la talla de Lionel Messi. Su relato revela la presión, la frustración y la pérdida de confianza que pueden surgir cuando un jugador se siente eclipsado por una estrella de renombre mundial. La entrevista ha generado un intenso debate en las redes sociales y en los medios de comunicación, reabriendo la discusión sobre el impacto de las superestrellas en los equipos y en el desarrollo de los jugadores.