La noticia ha sacudido el mundo del fútbol: Flamengo, el vigente campeón de la Copa Libertadores, ha lanzado una dura acusación contra el club español UD Almería, y de manera indirecta, contra su nuevo accionista mayoritario, Cristiano Ronaldo. El club brasileño denuncia una deuda de 1.8 millones de euros (aproximadamente 2.086.000 dólares) que Almería mantiene desde hace 590 días, originada por el incumplimiento de un acuerdo contractual relacionado con el traspaso del jugador Lázaro en agosto de 2022.
La situación se complica aún más por la reciente adquisición del 25% de las acciones del Almería por parte de CR7 Sports Investments, una nueva filial de la empresa de Cristiano Ronaldo, CR7 SA. Esta inversión, anunciada a finales de febrero, pretendía impulsar el crecimiento del club español, que actualmente milita en la Segunda División de España. Sin embargo, la acusación de Flamengo ha puesto en tela de juicio la integridad de la operación y ha generado interrogantes sobre la responsabilidad de Ronaldo en la gestión del club.
En un comunicado oficial publicado en sus redes sociales y en su sitio web, Flamengo detalla que la deuda se deriva del "incumplimiento de la obligación contractual asumida en la transferencia del jugador Lázaro". El club brasileño afirma haber asumido importes superiores a 1.5 millones de euros debido a la falta de pago por parte del Almería, y que la FIFA ya ha dictaminado a su favor. A pesar de esto, el club español se niega a cumplir con sus obligaciones, utilizando "maniobras procesales dilatorias" para retrasar el pago.
"Mantiene una postura reiterada de resistencia, utilizando maniobras procesales con carácter eminentemente dilatorio, en evidente contradicción con los principios de buena fe, lealtad contractual e integridad que deben guiar las relaciones entre clubes en el fútbol internacional", se lee en el comunicado de Flamengo. El club brasileño confía en que el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) apoye su reclamación y obligue al Almería a pagar la deuda.

Lázaro, el jugador en cuestión, se formó en las categorías inferiores de Flamengo y fue vendido al Almería en septiembre de 2022 por siete millones de euros. Posteriormente, el Almería lo cedió al Palmeiras en febrero de 2024 y finalmente lo vendió al Al Najma de Arabia Saudita por cinco millones de euros. A pesar de estas transacciones, la deuda con Flamengo sigue pendiente.
La fortuna personal de Cristiano Ronaldo, estimada en 2.520 millones de dólares según el portal Sportico, eclipsa con creces el monto reclamado por Flamengo. Sin embargo, el club brasileño insiste en que la cuestión no es la capacidad financiera de Ronaldo o del Almería, sino el cumplimiento de los compromisos contractuales y el respeto a las normas del fútbol internacional.
Hasta el momento, ni Cristiano Ronaldo ni el Almería han emitido una respuesta oficial a las acusaciones de Flamengo. La falta de comunicación ha alimentado la especulación y ha generado una ola de críticas en las redes sociales. Muchos aficionados se preguntan si Ronaldo tomará medidas para resolver la situación y proteger su imagen como inversor.
Este caso pone de manifiesto la complejidad de las relaciones financieras en el mundo del fútbol y la importancia de garantizar el cumplimiento de los contratos. La respuesta de Cristiano Ronaldo y del Almería será crucial para determinar el futuro de esta disputa y para preservar la credibilidad de todas las partes involucradas. La situación también podría sentar un precedente para futuras inversiones de futbolistas en clubes europeos, demostrando la necesidad de una diligencia debida exhaustiva y una gestión transparente.
Flamengo ha dejado claro que no se rendirá en la defensa de sus derechos y que seguirá buscando una solución a este conflicto. El club brasileño espera que los órganos competentes tomen medidas contundentes para garantizar el cumplimiento de las decisiones de la FIFA y el respeto a los compromisos asumidos por el Almería. La pelota está ahora en el tejado de Cristiano Ronaldo y del club español.