## Consumo en Argentina: ¿Recuperación Ilusoria? Cifras Revelan un Aumento Tímido Tras una Caída Histórica
**Buenos Aires, Argentina –** El panorama económico argentino sigue siendo complejo. Tras una caída histórica del 16% en el consumo masivo durante 2024, el año 2025 trajo consigo una recuperación apenas perceptible, de solo el 2%. Este dato, revelado por la consultora NielsenIQ, plantea interrogantes sobre la verdadera salud de la economía y la capacidad de recuperación del poder adquisitivo de los hogares argentinos.
La aparente contradicción entre el crecimiento económico del 4% y la desaceleración de la inflación con una mejora tan modesta en el consumo es el núcleo del análisis. Si bien los indicadores macroeconómicos sugieren una estabilización, los beneficios de esta mejora no se han traducido de manera equitativa en el bolsillo de los ciudadanos. Según NielsenIQ, el ingreso disponible de las familias se mantiene por debajo de los niveles de años anteriores, y la recuperación salarial se presenta de forma desigual entre los distintos sectores de la población.
**El Impacto de los Servicios Públicos y la Reconfiguración del Gasto**
Un factor clave que ha erosionado el poder adquisitivo es el aumento del peso de los servicios públicos dentro del gasto familiar. La reducción de los subsidios en las tarifas de electricidad, gas y transporte ha impactado directamente en el presupuesto de los hogares, limitando la capacidad de consumo en otras categorías. En diciembre de 2025, los servicios públicos representaban el 18,3% del gasto familiar, un aumento significativo en comparación con el 12,5% registrado en diciembre de 2022.
Paralelamente, se ha producido una reconfiguración del gasto familiar. Durante los años de restricciones económicas, la pandemia y la alta inflación, el consumo masivo se había convertido en un refugio para muchas familias, impulsado por la limitación del acceso a otros bienes y servicios. Sin embargo, con un contexto más abierto, rubros como turismo, automóviles e inmuebles han comenzado a recuperar dinamismo, compitiendo directamente con el consumo de bienes masivos. Esta "reconfiguración del gasto" ha provocado que el consumo masivo pierda parte del protagonismo que había ganado en tiempos de crisis.
**Desempeño Desigual por Categorías**

El análisis de NielsenIQ revela un desempeño desigual entre las diferentes categorías de consumo. Alimentos y bebidas lograron sostener el crecimiento hacia el final del año, impulsados por la necesidad básica de alimentación. Sin embargo, cosmética y limpieza mostraron una mayor desaceleración, reflejando una menor prioridad en el presupuesto familiar. En términos concretos, limpieza subió 3,2%, bebidas 2,8%, alimentos 2% y cosmética y tocador 1,8%.
La situación de cosmética y limpieza es particularmente preocupante, ya que se ubican entre un 30% y un 35% por debajo de los niveles de volumen registrados en 2017, lo que evidencia el impacto acumulado de los ciclos económicos recientes. Esta caída sugiere que, a pesar de la leve recuperación general, los consumidores siguen priorizando los gastos esenciales y postergando la adquisición de productos considerados no esenciales.
**Recuperación Lenta y Desigual en el Tiempo**
La recuperación del consumo durante 2025 no fue uniforme a lo largo del año. El primer semestre mostró una mejora más dinámica, impulsada por la expectativa de una estabilización económica. Sin embargo, en el segundo semestre el crecimiento se desaceleró, lo que sugiere que la confianza de los consumidores se vio afectada por la persistencia de la inflación y la incertidumbre económica. Julián Fernández, Analytics & Insights Manager de NielsenIQ, señala que "durante la primera parte del año se vio una recuperación más rápida en varias categorías, pero hacia la segunda mitad del año el consumo perdió velocidad y terminó creciendo menos de lo que se proyectaba inicialmente".
**El Futuro del Consumo en Argentina**
NielsenIQ prevé que la mejora continuará en 2026, aunque a un ritmo gradual. La clave para una recuperación más sólida del consumo masivo reside en la capacidad del gobierno para implementar políticas que promuevan la estabilidad económica, reduzcan la inflación y aumenten el poder adquisitivo de los hogares. Además, es fundamental abordar la desigualdad salarial y garantizar que los beneficios del crecimiento económico se distribuyan de manera más equitativa entre la población.
El informe de NielsenIQ subraya la necesidad de un análisis profundo de las tendencias de consumo para comprender las necesidades y preferencias de los consumidores argentinos. Solo así se podrán diseñar estrategias efectivas para impulsar la recuperación del consumo masivo y contribuir al crecimiento sostenible de la economía.