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Contra viento y marea: Wall Street cae, pero Argentina celebra alza bursátil ¡hasta 6%!

Mientras el mundo se preocupa por la guerra en Medio Oriente, la Bolsa argentina desafía la tendencia global con ganancias significativas, impulsadas por el sector energético y la confianza en el financiamiento del gobierno.

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Contra viento y marea: Wall Street cae, pero Argentina celebra alza bursátil ¡hasta 6%!

La economía argentina, a menudo caracterizada por su volatilidad, sorprendió a los mercados internacionales este jueves al mostrar una notable resiliencia frente a un panorama global turbulento. Mientras las principales plazas bursátiles de Wall Street y Europa cedían terreno ante la creciente incertidumbre generada por el conflicto bélico en Medio Oriente, el S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires se destacaba con una suba del 2,8% en pesos, alcanzando los 2.768.681 puntos. Esta divergencia, que se extendió a los ADRs (American Depositary Receipts) de empresas argentinas que cotizan en Nueva York, con aumentos de hasta el 6%, plantea interrogantes sobre las dinámicas particulares que impulsan el mercado local.

El precio del petróleo, un factor clave en la economía argentina debido a su importancia en las exportaciones y la generación de ingresos, experimentó fluctuaciones significativas durante la jornada. Tras alcanzar máximos de USD 111, el barril de crudo Brent del Mar del Norte para entrega en abril retrocedió ligeramente, cerrando con un alza del 0,8% a USD 108,30. El petróleo ligero de Texas en Nueva York, por su parte, restó un 0,8% a USD 94,66 el barril. Esta volatilidad, aunque moderada al final de la jornada, refleja la sensibilidad de los mercados a la inestabilidad geopolítica en la región de Medio Oriente.

Dentro del mercado argentino, el sector energético fue el principal impulsor de las ganancias. El ADR de YPF ascendió un 5,3% a USD 41,56, mientras que los títulos de Vista Energy progresaron un 5,1%. Sin embargo, las mayores ganancias se observaron en otros sectores, con Banco Francés liderando el ranking con un aumento del 6,4% y Edenor siguiéndole de cerca con un 6%. Este desempeño sugiere que la confianza de los inversores se extiende más allá del sector energético, abarcando otras áreas de la economía.

En contraste con el buen desempeño de las acciones, los bonos soberanos en dólares -Globales y Bonares- cayeron un 0,5% en promedio, con pérdidas más acentuadas para los títulos públicos de mayor duration. El riesgo país de JP Morgan, que mide la brecha de tasas de los bonos del Tesoro de los EEUU respecto de sus pares emergentes, experimentó una escalada inicial, alcanzando un máximo desde el 12 de diciembre, pero finalmente revirtió la tendencia y cerró con una ligera caída. Esta volatilidad en el mercado de bonos refleja la incertidumbre persistente sobre la capacidad de Argentina para cumplir con sus obligaciones financieras.

Contra viento y marea: Wall Street cae, pero Argentina celebra alza bursátil ¡hasta 6%!

Un factor clave que contribuyó a la estabilización del mercado de bonos fueron las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien aseguró que el gobierno ya cuenta con financiamiento para cubrir los próximos tres vencimientos de capital, por un total de aproximadamente USD 9.000 millones. “No necesitamos acudir al mercado internacional”, afirmó Caputo en el marco del Simposio de Mercado de Capitales y Finanzas Corporativas del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF). Estas declaraciones, que fueron recibidas con optimismo por los inversores, ayudaron a disipar las preocupaciones sobre la posibilidad de un default.

Además, el presidente de la Comisión Nacional de Valores (CNV), Ricardo Silva, anunció que el Gobierno argentino está trabajando en la creación de un ETF (Exchange Traded Fund o fondo cotizado) que replique el panel de acciones líderes de la Bolsa porteña y pueda cotizar en el exterior. Esta iniciativa, que busca facilitar el acceso de los inversores extranjeros al mercado argentino, podría generar un aumento en el volumen de operaciones y contribuir a la estabilidad del mercado.

En cuanto al mercado cambiario, el dólar mayorista finalizó con un alza marginal de apenas 50 centavos respecto del miércoles, a $1.394,50, manteniendo una baja de 2,50 pesos en lo que va de marzo. El Banco Central continuó con su política de compras de divisas, sumando USD 132 millones a sus reservas, pero estas últimas exhibieron su séptima caída consecutiva debido a la depreciación del oro y el yuan chino, que integran los activos del Banco Central. La cotización blue del dólar, por su parte, descontó cinco pesos o 0,4%, a $1.430 para la venta, manteniendo un retroceso de 100 pesos o 6,5% en lo que va del año.

El comportamiento del mercado de cambios sugiere que la intervención del Banco Central está teniendo un impacto moderado en la estabilización del tipo de cambio, pero que persisten presiones inflacionarias y una demanda de dólares por parte de los inversores. La evolución de las reservas internacionales será un factor clave para determinar la sostenibilidad de la política cambiaria en el mediano plazo.

En resumen, la jornada financiera del jueves se caracterizó por una divergencia entre los mercados globales y el mercado argentino, impulsada por factores locales como el buen desempeño del sector energético, las declaraciones tranquilizadoras del ministro Caputo y la expectativa generada por la posible creación de un ETF. Sin embargo, persisten preocupaciones sobre la evolución de los bonos en pesos y la sostenibilidad de las compras de divisas por parte del Banco Central. La economía argentina, en un contexto de incertidumbre global, sigue demostrando su capacidad de adaptación y resiliencia.