La campaña de soja 2025/26 en Argentina está viviendo momentos cruciales, marcados por un avance significativo en la cosecha gracias a un giro inesperado en las condiciones climáticas. Después de semanas de retraso, impulsadas por las intensas ciclogénesis que azotaron la región núcleo, la estabilidad y el clima seco y soleado han permitido a los productores acelerar el ritmo de recolección. En tan solo siete días, se cosecharon un millón de hectáreas de soja de primera, lo que representa un salto del 25% y eleva el progreso total al 68% del área total destinada a este cultivo. Si bien este porcentaje aún se encuentra por debajo del 90% que marca el promedio histórico para esta época del año, el ritmo actual sugiere que la brecha se cerrará rápidamente.
El informe semanal de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) destaca que este es el mayor retraso en la cosecha de soja registrado en los últimos diez años. Sin embargo, la rápida recuperación es un claro indicio de la capacidad de adaptación de los productores y la influencia determinante de las condiciones climáticas. El consultor Elorriaga, citado en el informe, explica que el cambio climático fue el factor clave: la transición de las ciclogénesis a una zona de alta presión trajo consigo estabilidad, días frescos y soleados, creando una ventana de oportunidad para el ingreso a los lotes.
La actividad en el campo ha sido inusual. Además de la soja, se cosecharon 300.000 hectáreas de maíz temprano, aprovechando los días en que las condiciones no eran óptimas para trabajar la oleaginosa. Esta estrategia permitió optimizar el tiempo y recursos, estableciendo un nuevo récord de trilla para la región en siete días de trabajo. El sudeste de Córdoba lidera el avance, con el 80% de la soja ya recolectada, seguido por el sur de Santa Fe (65%) y el centro-sur de la provincia (60%). El noroeste bonaerense es la subzona con menor progreso, alcanzando apenas el 45%, mientras que en el noreste de Buenos Aires el porcentaje llega al 60%. La cosecha de soja de segunda también ha comenzado, con un avance del 15%.

No obstante, la premura por aprovechar el clima favorable ha llevado a algunos productores a ingresar a los lotes incluso bajo condiciones adversas de suelo. En María Susana, por ejemplo, se prioriza la recolección aunque esto implique la compactación del suelo. En algunas zonas del sur de Santa Fe, la calidad del grano se ve comprometida, con hasta un 50% de los granos presentando signos de verdor, manchas y brotación.
Los problemas de calidad, aunque atenuados por el buen tiempo, persisten en las zonas más afectadas, especialmente en un área que rodea a Rosario y se extiende hacia el oeste y el sur. En Bigand y Acebal, en el sur de Santa Fe, los lotes de menor rendimiento presentan una alta proporción de granos dañados, mientras que en Marcos Juárez, en el sudeste de Córdoba, la acumulación de humedad favoreció la aparición de hongos, afectando entre un 10% y 15% de los lotes. La humedad sigue siendo un factor limitante, con granos cosechados con niveles entre el 15% y el 19%, lo que obliga a muchos productores a recurrir al uso de desecantes.
Paralelamente a la dinámica de cosecha, el informe de la BCR actualizó las estimaciones de superficie y producción. Un análisis satelital reveló que el área de soja sembrada en el ciclo 2025/26 es de 4.392.448 hectáreas, 196.000 hectáreas menos de lo estimado anteriormente. Esta reducción representa una caída del 10% respecto de la campaña pasada, mientras que el maíz experimentó un aumento del 30%, alcanzando un área récord de siembra de 2,2 millones de hectáreas. A pesar de la disminución en el área de soja, el avance de las cosechadoras confirma mejores rendimientos de los esperados, situando el rinde total en 39,9 quintales por hectárea, frente a los 36,5 estimados en marzo. Con este dato, la producción de soja en la región núcleo se estima en 16,98 millones de toneladas, un incremento de 829.000 toneladas respecto de la estimación anterior.
El resultado conjunto de soja y maíz convierte al ciclo 2025/26 en una campaña histórica para la región. A pesar de la falta de agua durante el verano, que afectó a la soja y limitó el potencial del maíz, la cosecha gruesa superará las 36,5 millones de toneladas, superando el máximo previo registrado en la campaña 2017/18, de 34,7 millones de toneladas. El maíz, con una producción de 19,5 millones de toneladas, es el principal impulsor de este récord, mientras que la soja aportaría 17 millones de toneladas. La producción histórica de 10,4 millones de toneladas de trigo en la región completa un panorama productivo excepcionalmente favorable.