La victoria de River Plate sobre Estudiantes de Río Cuarto, por 2-0, no fue motivo de celebración sin matices para Eduardo Coudet. El entrenador, quien asumió el cargo tras la salida de Marcelo Gallardo, no dudó en calificar el partido como "malísimo" en la conferencia de prensa posterior al encuentro, generando sorpresa y debate en el mundo del fútbol argentino.
"Sabíamos que iba a ser un partido más de pelea que de juego", comenzó Coudet, explicando las condiciones adversas que encontraron en el estadio de Estudiantes. "No es una excusa, pero por las condiciones del campo, con una cancha seca y despareja, iba a ser difícil de jugar, se hizo un partido de fricción, trabado". Esta explicación inicial buscaba contextualizar el rendimiento del equipo, pero rápidamente derivó en una autocrítica contundente.
El Millonario se impuso gracias a un gol de penal convertido por Gonzalo Montiel y un tanto de Maxi Salas, pero el camino hacia la victoria estuvo lejos de ser sencillo. Las decisiones arbitrales, especialmente la anulación de un gol de Tomás González para Estudiantes, generaron controversia, pero Coudet prefirió enfocarse en la actuación de su equipo.
"Era importante sacar los tres puntos. Si hay que pelear, tenemos que pelear. No tenemos las características para pelear. Con los Subiabre, los Galván, hay que aprender a sacar estos partidos adelante. Corrieron mucho, pelearon mucho. Podemos y tenemos que jugar mucho más. El partido fue malísimo. Pero para llevarnos los tres puntos en un partido malísimo, hay que adaptarse", afirmó Coudet, dejando en claro que la adaptación a las circunstancias es fundamental, aunque no sea el estilo de juego que él prefiere.
La crítica más dura de Coudet se centró en la imprecisión y la pérdida de balones evitables. "Tuvimos mucha imprecisión y perdimos muchas pelotas evitables. También es lo que pedía el partido, cerrarnos, venían lanzamientos muy largos, con delanteros a los que siempre les va a quedar la segunda pelota. El partido lindo no fue, todos vamos a coincidir, nos hemos adaptado, terminamos jugando con un 5-3-2. ¿Qué hacés en un partido en el que se saltan las líneas y hay disputa? Así y todo, con la duda del gol anulado, pusimos un delantero más, lo queríamos ganar. Es lo que hablamos en el entretiempo: adaptarlo y sacarlo adelante. Fue feo, acá no vengo a mentir".

Coudet no esquivó la polémica y reconoció que el resultado no reflejaba el dominio de River. "No es un partido de diferencia de dos goles. Si con equipos que nos ponen difíciles las cosas de ese lado igualamos, River puede imponer la jerarquía de sus jugadores. Esperemos que no sean muchos los partidos así porque me gusta otra cosa".
El entrenador también se refirió a la necesidad de mejorar el juego del equipo y a la adaptación a diferentes contextos. "Tenemos mucho para mejorar. Sí me deja conforme el adaptarnos sin tener las herramientas para ese tipo de juego. Cuando se presenta así tenemos que trabajar en un bloque, corto... Fijate en la jugada del gol anulado, la pelota pica y queda... Creo que fue la única jugada que generaron de peligro. Y podías perder en esa pelota, porque después hubiese sido difícil entrar. Intentar, intentamos. Podemos mejorar mucho más el juego. En otras condiciones también podemos jugar a otra velocidad, era todo muy pastoso, lento, y no fluyó el juego. No es una excusa. En nuestro campo se ve otra velocidad de pelota, otra aceleración. Nos llevamos tres puntos importantes de un campo que va a ser difícil para el que venga".
Coudet dejó claro que su objetivo no es transformar a River en un equipo pragmático, sino encontrar un equilibrio entre la adaptación a las circunstancias y la búsqueda de un juego ofensivo y protagonista. "No es la idea acostumbrarse a un River más pragmático. Hay una realidad y contextos. El partido pasado pateamos 34 veces al arco. Tampoco es normal. En la semana trabajamos jugar de otra manera. Seguramente se verá como en partidos anteriores un River protagonista en el juego".
Finalmente, Coudet habló sobre la recuperación de jugadores lesionados, como Germán Pezzella, y la adaptación a los desafíos de la Copa Sudamericana. "Ganar te da tranquilidad, tenemos que mirar para arriba, acá siempre se juega para salir primeros. Trataremos de llegar a lo más alto, más allá de que el formato del torneo te da la posibilidad de sumarte igualmente a los playoffs sin ser primero".
En cuanto a la Copa Sudamericana, Coudet reconoció la dificultad de los viajes, especialmente el de Venezuela, pero enfatizó la importancia de adaptarse y buscar la victoria en cada partido. "El cuadro de la Sudamericana? Miro siempre lo positivo, hay que adaptarse a lo que se presenta. El viaje a Venezuela es el más pesado, me ha tocado ir con Atlético Mineiro también. Hay que adaptarse y pensar en ganar. Esto es ganar y ganar".