El Monumental rugió, pero no celebró. El Superclásico entre River Plate y Boca Juniors terminó con un empate 0-0 que dejó un sabor amargo en la boca de los hinchas millonarios, especialmente por la jugada final que pudo haber cambiado el destino del partido: un presunto penal no cobrado a Lucas Martínez Quarta. La polémica se desató inmediatamente y Eduardo Coudet, el entrenador de River, fue el centro de atención en la conferencia de prensa post-partido.
Coudet, conocido por su franqueza y temperamento, optó por un camino diplomático, evitando cargar las tintas contra Darío Herrera, el árbitro del encuentro. Sin embargo, su análisis de la jugada generó aún más controversia. El 'Chacho' señaló una similitud con una falta que Herrera sí había sancionado a favor de Boca Juniors, protagonizada por Maximiliano Salas. “Si vas a la que cobra de Maxi Salas, esa era penal, pero sinceramente te podría decir que las dos jugadas son finas. La del cabezazo de Maxi Salas, cobró infracción, y la de Martínez Quarta, no. Cuando perdés, tenés que apretar los dientes y seguir”, declaró Coudet, dejando entrever una inconsistencia en la labor arbitral.
La frase de Coudet sobre la similitud entre las jugadas rápidamente se viralizó en redes sociales, alimentando el debate entre hinchas y analistas deportivos. Algunos argumentaron que el árbitro actuó correctamente, considerando la subjetividad de la jugada y la intensidad del partido. Otros, en cambio, sostuvieron que la falta sobre Martínez Quarta era clara y que el arbitraje perjudicó a River Plate.
Más allá de la polémica arbitral, Coudet se enfocó en la necesidad de mejorar el rendimiento del equipo. Reconoció que el empate fue un golpe anímico, pero instó a sus jugadores a “apretar los dientes” y “seguir trabajando”. El entrenador asumió la responsabilidad por la falta de contundencia ofensiva y la dificultad para generar juego en un partido de alta tensión. “Lo único que tengo que hacer es hacerme cargo de que creo que el equipo puede jugar mejor”, afirmó.

Coudet también hizo referencia a la juventud de algunos jugadores clave del plantel, como los juveniles que tuvieron minutos en el Superclásico. “Mirás para atrás y tenés cuatro o cinco chicos de 20 años. Asumo yo la responsabilidad, y no se la daré a jugadores jóvenes del club. Los necesitamos, y siempre se imponen en momentos difíciles, pero la responsabilidad tiene que ser mía, no de los juveniles”, explicó.
El entrenador también se refirió a las críticas previas al arbitraje de Herrera, señalando que la responsabilidad de opinar sobre el tema recaía en los periodistas. “Sí, obviamente se habló demasiado en la previa, son ustedes... Sinceramente, considero que ustedes saben más de esto para opinar que yo”, comentó Coudet, esquivando así una mayor confrontación.
En cuanto al análisis del partido, Coudet admitió que fue un encuentro “bastante chato”, con poca fluidez y oportunidades de gol. Destacó la dificultad para generar juego después de la salida de Lucas Driussi por lesión y reconoció que el equipo necesita ser más directo y efectivo en ataque. “Tenemos que trabajar para ser más directos y generar mucho más desde lo futbolístico”, afirmó.
Finalmente, Coudet se mostró optimista sobre el futuro del equipo, a pesar de la derrota. Enfatizó la importancia de mantener la calma, trabajar duro y seguir creciendo como equipo. “Tenemos que acostumbrarnos a ganar en un club donde cada partido tenés la obligación de hacerlo. Y debemos trabajar para hacerlo de la mejor manera”, concluyó el entrenador de River Plate, dejando claro que el camino hacia el éxito aún es largo y desafiante.
La derrota en el Superclásico representa un revés importante para River Plate, pero también una oportunidad para aprender y mejorar. Con el liderazgo de Coudet y el talento de sus jugadores, el equipo millonario buscará recuperarse rápidamente y volver a ser protagonista en el Torneo Apertura. La polémica arbitral quedará atrás, pero la necesidad de 'trabajar' y 'mejorar' seguirá siendo el mantra de River Plate en su búsqueda por la gloria.