River Plate vive un presente envidiable. Tras un inicio de temporada turbulento, marcado por la salida de Marcelo Gallardo, el equipo ha encontrado un nuevo rumbo bajo la batuta de Eduardo Coudet. La goleada 3-0 ante Belgrano de Córdoba en el Monumental no solo significó la cuarta victoria consecutiva, sino que también consolidó a River como escolta de Independiente Rivadavia en el Grupo B del Torneo Apertura. Un logro que no se veía desde 1989, cuando Reinaldo Carlos Merlo lideraba el equipo con un inicio similar.
Pero más allá del resultado, lo que llamó la atención fue la solidez del juego y la evidente mejora en el rendimiento de varios jugadores. En la conferencia de prensa posterior al partido, Coudet se mostró prudente pero optimista, evitando euforias y poniendo el foco en el trabajo constante. “Creo que hicimos un muy buen partido, después es tiempo y trabajo. También, comprender que nos tenemos que adaptar a lo que se nos presente. Necesitábamos en casa hacer un buen juego como lo hemos hecho. Y hay que tratar de seguir mejorando cosas en el tiempo, y trabajando y preparándonos para dar lo mejor”, declaró el Chacho.
Uno de los nombres propios de la noche fue Facundo Colidio, quien marcó un gol y demostró una notable recuperación de nivel. El delantero, que venía siendo criticado y resistido por la afición, finalmente encontró su lugar en el equipo y se convirtió en una pieza clave en el ataque. Coudet no dudó en elogiarlo: “Lo más importante es que el equipo genere muchas situaciones, es para lo que trabajamos y lo que intentamos hacer cada partido. Y es muy importante la competencia interna, eso es lo que va a elevar los niveles individuales. Me pone contento, independientemente de quién haga los goles, que podamos ir creciendo a nivel individual y que podamos mejorar. Vimos una mejora muy grande desde lo futbolístico. Es a lo que apuntamos cuando tuvimos 15 días de trabajo”.

La victoria también tuvo como protagonistas a los jóvenes jugadores, como Tomás Galván (autor de dos goles), Lautaro Pereyra y Juan Cruz Meza. Coudet se mostró satisfecho con su desempeño y destacó su potencial: “En esta idea de encontrar volantes de juego, que puedan tener juego por dentro como cambio de aceleraciones, son características que no tenemos mucho. Tuvimos 15 días de trabajo, los chicos se han visto muy bien, no les regalo nada a nadie. Se lo merecen y hay que seguir trabajando. Intentamos entrenar como jugamos. Cuando lo tienen claro... Se ha visto una diferencia desde lo físico, que no pasa por estar mejor físicamente, sino porque cuando estás más fresco de la cabeza podés reaccionar mejor cuando perdés. Necesitamos esa parte física para poner tantos jugadores de buen pie”.
Pero la conferencia de prensa también tuvo momentos de tensión. Coudet reveló un tenso intercambio con Lautaro Rivero, a quien le reclamó por no buscar la amonestación para limpiarse de tarjetas amarillas y evitar perderse el próximo partido ante Boca Juniors. “Me tendría que controlar un poquito. No puedo decir qué pasaba. Lautaro tenía un temita que lo voy a matar. Era una indicación que no ejecutaba jeje. Después todo salió bien. No hay problema, lo vivo con mucha intensidad, es mi manera de ser. Nunca quiero evidenciar a un jugador, solo lo vivo de esa manera. Me pone muy contento que hayan hecho un gran partido y que haya salido todo bien”, explicó el entrenador.
En cuanto a la rotación del equipo para el debut en la Copa Sudamericana ante Blooming en Bolivia, Coudet se mostró cauto: “Dejame disfrutar un poquito, ni llegué a casa. Siempre trato de poner a los que mejor estén en cada partido. En el fútbol hay injusticias también, los entrenadores podemos equivocarnos, pero vamos a tratar de embocar los equipos pensando en lo que podemos generar y de acuerdo a los rivales. Por eso a veces cambio de nombres a pesar de haberlo hecho bien”.
Finalmente, Coudet reiteró la importancia del trabajo duro, la humildad y la adaptación para mantener el buen nivel del equipo. “Facundo para mí es segunda punta, me gusta jugar con dos delanteros siempre. Estoy seguro de que es un jugador que va a andar muy bien y la gente lo va a aplaudir. A todos nos han puteado. No hay misterios ni secretos, la única realidad es laburar. No enojarse con la gente es fundamental. Y la gente lo entendió así, él festejó el gol con la gente y la gente se lo reconoció. En River es así, está la exigencia, hay que jugar bien al fútbol y ganar. Y en algún momento te toca que la exigencia te golpea en el hombro y te dice: ‘Es para vos’. Todo es trabajo y humildad, este grupo tiene trabajo y humildad y puede jugar bien al fútbol”. El futuro se presenta prometedor para River Plate, y con Coudet al frente, la ilusión de volver a conquistar títulos se mantiene viva.