En pleno inicio del ciclo lectivo 2026, el sistema universitario nacional se encuentra en una de sus mayores crisis recientes, impulsada por la precaria situación salarial de docentes y no docentes. A raíz de esto, las asociaciones docentes han convocado a un paro nacional a partir del 16 de marzo, exigiendo la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y la convocatoria a paritarias.
Este conflicto, de larga data, ha visto al Poder Ejecutivo Nacional insistir en mecanismos de aumentos distintos, pero la aplicación de la ley se encuentra completamente paralizada a pesar de un fallo judicial que la obliga. El oficialismo ha presentado un contraproyecto con incrementos menores, bajo la promesa de fondos, pero este no cuenta con el respaldo de todos los líderes universitarios. El titular del CIN, Oscar Alpa, advierte que el 93% del presupuesto universitario se destina a salarios, que están ‘deprimidos’, y que numerosos docentes han renunciado.

El presupuesto universitario registra su nivel más bajo en casi veinte años, con una caída del 29% en el poder adquisitivo de los salarios docentes y una reducción del 30,4% en el gasto en universidades en los últimos dos años. La Ley de Financiamiento Universitario, sancionada tras varios vetos presidenciales revertidos por el Congreso, establece la recomposición salarial en función de la inflación, exige actualizaciones en gastos de funcionamiento y la convocatoria a paritarias.
Sin embargo, el gobierno la suspendió hasta definir nuevas fuentes de financiamiento, lo que llevó al CIN a presentar un amparo judicial. El nuevo proyecto del gobierno propone aumentos limitados, reconoce solo la pérdida salarial de 2025 y elimina la actualización trimestral de haberes según la inflación. El oficialismo espera definir una hoja de ruta en la próxima reunión de la mesa política, aunque la situación podría verse afectada por las elecciones en la UBA.
El proyecto, según el Centro de Investigación de Economía Nacional y Feduba, ‘reduce la obligación de adicionar más de $2,7 billones al presupuesto 2026’.