Mariano Kestelboim, un nombre que quizás no resuene con la fuerza de los grandes ídolos del tenis argentino, está escribiendo su propia historia de éxito. A los 30 años, en una etapa donde muchos atletas comienzan a considerar el retiro, Kestelboim ha experimentado una revitalización en su carrera, encontrando un nuevo propósito y cosechando triunfos en la modalidad de dobles. Su reciente victoria en el Challenger de Asunción, junto al brasileño Marcelo Zormann, no solo le otorgó un título prestigioso, sino que también lo catapultó al top 100 del ranking mundial en la especialidad.
La trayectoria de Kestelboim en el tenis ha sido, hasta ahora, una montaña rusa de emociones. Surgido del Club Náutico Hacoaj, el tenista argentino alcanzó su mejor posición en singles en 2017, llegando al puesto 387 del ranking. Sin embargo, a pesar de su talento y dedicación, no logró dar el salto definitivo para consolidarse entre la élite del tenis mundial en la modalidad individual. Los torneos de la temporada actual reflejaron esta dificultad, con eliminaciones tempranas en Concepción, Tigre y Asunción.
Pero Kestelboim no se rindió. En lugar de lamentarse por lo que pudo ser, decidió explorar nuevas oportunidades y redefinir su enfoque. Fue entonces cuando el dobles se presentó como una alternativa viable y prometedora. Y la verdad es que el cambio ha sido radical. En la temporada pasada, Kestelboim demostró su valía en la modalidad de dobles, conquistando seis títulos junto a sus compatriotas Gonzalo Villanueva y Guillermo Durán. Esta racha de éxitos sentó las bases para su presente brillante.
En 2024, Kestelboim ha continuado cosechando triunfos en el dobles, sumando cuatro trofeos a su palmarés: Buenos Aires (con Marcelo Zormann), Tigre I (con Juan Carlos Prado Angelo), Tigre II (con Ignacio Carou) y, recientemente, Asunción. Esta impresionante racha lo ha impulsado al top 100 del ranking mundial, abriendo nuevas puertas y posibilidades en su carrera.

La historia de Kestelboim no es un caso aislado. En el tenis argentino, cada vez más jugadores están optando por redefinir sus carreras y enfocarse en el dobles como una forma de prolongar su competitividad y seguir disfrutando del deporte que aman. Horacio Zeballos, actualmente número 2 del mundo en dobles y campeón de Grand Slam en Roland Garros y el US Open, es un claro ejemplo de éxito en esta modalidad. La dupla conformada por Máximo González y Andrés Molteni también ha cosechado múltiples consagraciones en el circuito y ha sido una pieza fundamental del equipo argentino de Copa Davis.
El dobles ofrece una serie de ventajas que lo hacen atractivo para los tenistas que buscan una alternativa al singles. En primer lugar, la exigencia física es menor, lo que permite prolongar la carrera deportiva. En segundo lugar, la dinámica de juego es diferente, lo que puede resultar más estimulante y divertido para algunos jugadores. Y, en tercer lugar, la posibilidad de formar equipo con un compañero y compartir los éxitos y los desafíos puede ser muy gratificante.
La victoria de Kestelboim en Asunción no solo es un triunfo personal, sino también un ejemplo de perseverancia, adaptación y espíritu de equipo. Su historia inspira a otros tenistas a creer en sus posibilidades y a buscar nuevas formas de alcanzar el éxito. Mientras tanto, la gira sudamericana de tenis continúa con el Challenger de San Pablo, donde otros jugadores argentinos buscarán seguir los pasos de Kestelboim y demostrar su valía en el circuito profesional.
En paralelo, el argentino Federico Gómez también celebró un importante triunfo en el Challenger de Morelos, México, junto al ecuatoriano Andrés Andrade. Esta victoria, la octava en la especialidad para Gómez, consolida su posición como uno de los jugadores más destacados en el circuito de dobles. La creciente popularidad del dobles en el tenis argentino es una señal de que la modalidad está ganando terreno y ofreciendo nuevas oportunidades para los jugadores que buscan prolongar su carrera y seguir compitiendo al más alto nivel.