La noche en el Estadio Municipal Cicero De Souza Marques en Brasil fue un torbellino de emociones para los hinchas de River Plate. Lo que comenzó como una posible pesadilla, con un penal infantil concedido a RB Bragantino, terminó en una victoria agónica y heroica gracias a la actuación destacada de Santiago Beltrán y la redención de Lucas Martínez Quarta.
El partido, correspondiente a la tercera fecha del Grupo H de la Copa Sudamericana, se presentaba como un desafío importante para el equipo de Eduardo Coudet. River necesitaba sumar puntos para asegurar su posición en la cima del grupo y encaminarse hacia la clasificación a la siguiente fase. Sin embargo, la primera mitad del encuentro estuvo lejos de ser tranquila.
La jugada que cambió el rumbo del partido, y puso a prueba los nervios de los aficionados, se produjo al inicio del segundo tiempo. Martínez Quarta, en un intento de salir jugando desde la defensa, perdió la pelota ante Isidro Pitta. El delantero paraguayo aprovechó la oportunidad y fue derribado por el defensor argentino, quien lo sujetó de la camiseta. El árbitro, Wilmar Alexander Roldán Pérez, no dudó en señalar penal, una decisión que generó controversia y debate.
La repetición de la jugada, revisada por el VAR, confirmó el contacto, aunque algunos argumentaron que la caída de Pitta fue exagerada. La discusión posterior se centró en la posibilidad de una expulsión por impedir una ocasión manifiesta de gol (DOGSO). Sin embargo, el análisis arbitral determinó que no se cumplían todos los criterios necesarios para la sanción máxima: la dirección del ataque no era completamente clara hacia la portería, el control del balón no era absoluto y la distancia a la meta, combinada con la presencia de defensores, no justificaban la expulsión.
En el momento de la ejecución del penal, Eduardo Sasha se encargó de patear. Pero la noche pertenecía a Santiago Beltrán. El arquero millonario se estiró al máximo y, con una intervención espectacular, desvió el remate del delantero brasileño. El rebote, que pudo significar el gol del Bragantino, fue controlado por la defensa de River, que respiró aliviada.

La atajada de Beltrán no solo evitó un gol en contra, sino que también insufló confianza al equipo. River, con un jugador más en el campo tras la expulsión de Vinicius por el Bragantino, comenzó a presionar en busca del gol. Coudet realizó algunos cambios tácticos para fortalecer el mediocampo y buscar mayor profundidad en ataque.
El esfuerzo de River finalmente dio sus frutos. En los minutos finales del partido, tras una jugada elaborada, el centro al área encontró la cabeza de Lucas Martínez Quarta. El defensor, que había sido el protagonista de la jugada del penal, se redimió por completo al marcar el gol de la victoria. El estadio estalló en júbilo, y los jugadores de River celebraron un triunfo que vale oro.
"Fue un resultado importante para nosotros. Ganar este partido es fundamental. Es un rival duro. Cuando le expulsaron al de ellos pudimos tener un poco más la pelota, pero son tres puntos importantísimos. Pudimos encontrar el gol intentando. Hay que partir de esta base, de este resultado que es importante para la gente y para nosotros", declaró Martínez Quarta al final del partido, visiblemente emocionado.
Con esta victoria, River Plate se consolida como líder del Grupo H con 7 puntos, superando por uno a Carabobo. RB Bragantino quedó con 3 puntos, y Blooming, con uno. El camino hacia la clasificación a los octavos de final de la Copa Sudamericana se presenta ahora más favorable para el equipo argentino.
La próxima fecha, River Plate visitará a Carabobo, mientras que RB Bragantino recibirá a Blooming. Ambos partidos se jugarán el jueves 7 de mayo a las 21:30. River Plate buscará asegurar su clasificación en Venezuela, mientras que Bragantino intentará recuperarse en casa ante Blooming.