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De Miami a la IndyCar con sabor a mate: la promesa argentina que enamora

Alessandro De Tullio, el piloto argentino-americano que triunfa en la Indy Lights, sueña con la IndyCar y conquista fans con su pasión por el mate y el asado.

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De Miami a la IndyCar con sabor a mate: la promesa argentina que enamora

Alessandro De Tullio no es el típico piloto de carreras. Nació en Miami, Florida, pero su corazón late al ritmo de la pasión argentina, transmitida por su padre, quien emigró a Estados Unidos siendo adolescente. A sus 19 años, este joven talento está dejando una huella imborrable en la Indy Lights, la categoría que precede a la prestigiosa IndyCar, y lo hace con la bandera celeste y blanca ondeando en cada victoria.

Su historia es una mezcla de culturas y sueños. Su madre es cubana, su padre argentino, y ambos buscaron oportunidades en Estados Unidos a una edad temprana. La pasión por el automovilismo le llegó de la mano de su padre, quien lo llevó a su primera carrera de Fórmula 1 en Montreal a los cuatro años. “Recuerdo que volví pidiendo un auto de carrera”, confiesa De Tullio con una sonrisa, recordando un momento que marcó el inicio de su camino hacia el mundo del motor.

Desde entonces, su trayectoria ha sido ascendente. Comenzó en el karting a los cinco años, compitiendo a nivel local y nacional. Luego, dio el salto a México, integrando el equipo de Sergio “Checo” Pérez, y a Canadá, donde cosechó importantes victorias en las categorías Junior, Mini y Senior. Incluso participó en un Mundial en Italia, en el circuito de Donato Di Palma.

Con 15 años, dio el salto a los autos, compitiendo en la USF Junior, el primer escalón hacia la IndyCar. Allí, logró cinco victorias y terminó cuarto en el campeonato. En ese momento, se enfrentó a una difícil decisión: emigrar a Europa o continuar su carrera en Estados Unidos. El presupuesto fue determinante, y optó por quedarse en América.

Su camino continuó en la USF Pro 2000, donde en su segunda temporada consiguió cuatro triunfos y finalizó nuevamente en la cuarta posición. “Me fue bien, ganamos carreras, hicimos poles y mi meta es llegar a la IndyCar”, afirma con determinación.

Esta temporada, De Tullio dio el salto a la Indy Lights con la escudería AJ Foyt, una de las más experimentadas en el mundo del automovilismo. Y desde el principio, ha demostrado su potencial, logrando la pole position en tres de las cuatro carreras disputadas hasta el momento, incluyendo ambas competencias en Barber Motorsport, Alabama, donde obtuvo una victoria que lo catapultó a la fama.

Pero más allá de sus logros en la pista, lo que distingue a Alessandro De Tullio es su fuerte conexión con Argentina. Desde pequeño, corría con las dos banderas, pero siempre se sintió más identificado con la celeste y blanca. “De chico decía siempre que era argentino. En equipos en karting, la mayoría de mis carreras corrí con equipos argentinos, viajaba con argentinos y me pegué mucho al país, por mi papá y también por amigos, mecánicos e ingenieros, que siempre eran argentinos”, explica.

De Miami a la IndyCar con sabor a mate: la promesa argentina que enamora

Su amor por Argentina se manifiesta en sus costumbres y preferencias. Es un ferviente amante del mate, una infusión tradicional argentina que disfruta en cada oportunidad. “Cuando era chico tomaba más. Después como que dejé un tiempo y este año empecé de nuevo con el vicio ese. En la pista me preguntan todos qué es. Ahora se acostumbraron todos a verlo y, es más, ahora me piden para tomar, así que ahora lo tomo bastante en el día a día”, cuenta con una sonrisa.

También es un apasionado del asado, la tradicional parrilla argentina, y prefiere la carne a la barbacoa. “Asado, toda la vida”, afirma sin dudar.

La reciente victoria de De Tullio en la Indy Lights ha generado una ola de entusiasmo entre los aficionados argentinos, quienes lo han inundado de mensajes de apoyo. “Siento mucho ese apoyo. Después de la victoria de Barber recibí un montón de mensajes de apasionados argentinos y la verdad es que lo súper agradezco. Eso me motiva a ir y andar para más y hacer lo mejor que pueda”, reconoce.

De Tullio también se siente inspirado por la experiencia de Agustín Canapino, otro piloto argentino que compitió en la IndyCar. “Canapino hizo ese cambio de venirse para acá a correr en la IndyCar y le fue bien y eso me dio un poco de motivación. Él fue el último argentino en la IndyCar y siento la motivación para ser el próximo argentino”, afirma.

Sin embargo, es consciente de que el camino hacia la IndyCar es largo y desafiante. “Sé que ese camino me llevará carreras, victorias, campeonatos y, bueno, sobre todo experiencia”.

En cuanto a sus preferencias en el mundo del automovilismo, De Tullio no esconde su crítica al nuevo reglamento de la Fórmula 1, que considera demasiado artificial. “La verdad, no me gusta el reglamento nuevo. Es pura batería. Por eso me encanta la IndyCar, donde uno frena más tarde y se gira como es en las carreras normales”, explica.

Además de su sueño de llegar a la IndyCar, De Tullio tiene otro gran objetivo: correr las 500 Millas de Indianápolis, una de las carreras más emblemáticas del mundo. “Es un sueño, pero yo creo que se puede lograr”.

Alessandro De Tullio es un piloto con talento, carisma y una fuerte conexión con sus raíces argentinas. Su historia es una inspiración para todos aquellos que sueñan con alcanzar sus metas, sin importar los obstáculos que se presenten en el camino.