En un mundo empresarial donde la volatilidad es la norma y la mayoría de los emprendimientos fracasan en su primera década, la historia de Delfino S.A. se erige como un faro de resiliencia y adaptación. Fundada en 1838, esta empresa familiar argentina no solo ha sobrevivido a casi dos siglos de cambios económicos, políticos y tecnológicos, sino que ha prosperado, consolidándose como un actor clave en el comercio exterior y la logística del Cono Sur.
La historia de Delfino S.A. comienza con Bernardo Delfino, un inmigrante genovés que llegó a Buenos Aires con una visión: conectar Argentina con el mundo a través del comercio marítimo. Sus humildes inicios, recibiendo embarcaciones sardas en el puerto de Buenos Aires y estableciendo rutas comerciales con Uruguay, sentaron las bases de lo que se convertiría en un imperio familiar. La empresa rápidamente se distinguió por su eficiencia y confiabilidad, ganándose la confianza de importantes compañías internacionales, como la alemana Hamburg Süd, que la designó como su agente local.
El siglo XIX fue un período de crecimiento y consolidación para Delfino S.A. A pesar de los desafíos planteados por los bloqueos portuarios y la inestabilidad política, la empresa logró captar una porción significativa del tráfico marítimo hacia el puerto de Buenos Aires, llegando a manejar el 60% de las naves que arribaban a la ciudad. La visión de Antonio Delfino, hijo del fundador y el primero nacido en suelo argentino, fue crucial para este éxito. Él comprendió la importancia de expandir la empresa hacia nuevas regiones, impulsando la creación de la “Línea Nacional del Sud”, una estructura que prestaba servicios regulares a los puertos de la Patagonia, aprovechando el auge de la producción lanera.
El siglo XX trajo consigo nuevos desafíos y oportunidades. Delfino S.A. se adaptó a las cambiantes demandas del transporte y el turismo, incorporando la organización de cruceros y eventos, y participando en eventos históricos como la asistencia a la aeronave Graf Zeppelin tras su cruce transatlántico en 1934. La creación de una división de cargas aéreas en 1960, con oficinas en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, marcó un hito en la modernización de la empresa. A medida que la globalización se intensificaba, Delfino S.A. fortaleció su red de agentes internacionales y se integró a instituciones sectoriales clave.

En la actualidad, Delfino Global, como se conoce a la empresa unificada, opera con una presencia física estratégica en Buenos Aires, San Pablo y Montevideo. La conducción de la firma permanece firmemente en manos de la familia Delfino, con Julio José Delfino como presidente, junto a Santiago Delfino y Julio Delfino. Sin embargo, la empresa ha evolucionado más allá de la simple gestión familiar, adoptando prácticas profesionales y una visión estratégica a largo plazo.
La operatividad actual de Delfino S.A. se diversifica en unidades de negocio que cubren toda la cadena de suministro y la infraestructura portuaria. Desde la gestión del transporte de cargas a granel y productos especiales hasta la coordinación de cruceros en los principales puertos turísticos del Cono Sur, la empresa ofrece soluciones integrales para sus clientes. Su división de Cargas de Proyecto se especializa en la logística de piezas extra pesadas y sobredimensionadas, con un enfoque creciente en la industria de las energías renovables. Además, la empresa ha invertido en el desarrollo de herramientas informáticas para la trazabilidad y automatización de procesos, demostrando su compromiso con la innovación.
La longevidad de Delfino S.A. no es un accidente. Es el resultado de una combinación de factores, incluyendo una visión estratégica a largo plazo, una gestión familiar profesionalizada, una capacidad de adaptación constante a los cambios del mercado y un compromiso inquebrantable con la calidad y la confiabilidad. En un mundo empresarial cada vez más complejo y competitivo, la historia de Delfino S.A. es un testimonio del poder de la resiliencia, la innovación y el legado familiar.
Comparada con otras empresas milenarias, como el Hōshi Ryokan en Japón (fundado en 718 d.C.) o la Pontificia Fonderia Marinelli en Italia (fundada en 1000 d.C.), Delfino S.A. puede parecer joven. Sin embargo, en el contexto latinoamericano, su antigüedad es excepcional. La Hacienda Los Lingues en Chile (fundada en 1599) y Jose Cuervo en México (fundada en 1758) son ejemplos notables, pero Delfino S.A. se destaca por su continuidad y adaptación a lo largo de casi dos siglos de historia argentina.