Paper Newz

Dólar en Argentina: ¿Se Mantendrá la Calma Antes de la Tormenta del Agro?

El dólar muestra señales de estabilidad, impulsado por récords en depósitos y superávit comercial. Pero, ¿qué impacto tendrá la liquidación de divisas del agro y la inflación persistente?

11 vistas
Dólar en Argentina: ¿Se Mantendrá la Calma Antes de la Tormenta del Agro?

La reciente calma en el frente cambiario argentino, que sorprendió a muchos tras las elecciones legislativas, continúa siendo objeto de análisis y debate. El dólar, lejos de la escalada especulativa que algunos preveían, ha mostrado una tendencia a la baja en el primer tramo de 2026, aunque con la cautela que impone un contexto económico aún volátil. Esta estabilidad, sin embargo, se presenta como una tregua antes de la tormenta, ya que el principal desafío se avecina con la liquidación masiva de divisas provenientes del sector agropecuario.

La dinámica del tipo de cambio ha sido favorable hasta el momento, con una demanda acotada en el mercado, impulsada por una debilidad relativa en las importaciones y, fundamentalmente, por el crecimiento sin precedentes de los depósitos privados en dólares dentro del sistema financiero. Estos depósitos alcanzaron un récord de USD 39.000 millones, lo que refleja una creciente confianza en la economía y una preferencia por mantener los ahorros en moneda extranjera. A esto se suman los ingresos consistentes de divisas generados por el superávit comercial y las emisiones de deuda corporativa, que han contribuido a fortalecer las reservas del Banco Central.

El Banco Central ha aprovechado este escenario favorable para reforzar sus compras diarias en el mercado de cambios, con el objetivo de mejorar su perfil de reservas. Hasta la fecha, ha absorbido USD 4.462 millones en el mercado contado, a un promedio diario de USD 76 millones, sin que se haya advertido una presión cambiaria significativa como consecuencia de esta intervención. El dólar mayorista, actualmente en $1.394, ha experimentado una baja de $61 o 4,2% en lo que va del año, lo que confirma la tendencia a la estabilidad.

Los depósitos privados en moneda extranjera en efectivo también han mostrado un incremento notable, situándose en USD 38.677 millones, con un aumento de USD 1.695 millones o 4,5% en lo que va del año. Este dato es otro indicio de la tranquilidad que impera en el plano cambiario, ya que sugiere que los ahorristas no están recurriendo a la fuga de capitales.

Sin embargo, la pregunta clave es si esta calma se mantendrá en los próximos meses. El segundo trimestre será crucial, ya que estará marcado por el pico estacional de la liquidación de divisas del agro. Se espera que las exportaciones agroindustriales aporten cerca de USD 35.000 millones en 2026, un 6% más que en 2025. La capacidad del Banco Central y del Tesoro para absorber la expansión de pesos resultante de esta liquidación será determinante para evitar presiones nominales y mantener la estabilidad cambiaria.

Dólar en Argentina: ¿Se Mantendrá la Calma Antes de la Tormenta del Agro?

Además de la liquidación del agro, otros factores podrían influir en la cotización del dólar. Una distensión en el conflicto bélico en Oriente Medio podría revitalizar los flujos financieros por Obligaciones Negociables y colocaciones sub-soberanas. Sin embargo, la inflación, que se mantiene estacionada en torno al 3% mensual, sigue siendo una amenaza latente. Con una inflación tan alta, las tasas de interés tienen dificultades para superar la inflación anual esperada, lo que podría erosionar la rentabilidad de los activos en pesos y generar una mayor demanda de dólares.

El Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral, elaborado por el Banco Central, muestra que la competitividad cambiaria ha caído casi 10 puntos porcentuales en lo que va del año, situándose en 85,6 puntos. Esta brecha, que se mide en relación con una base de equilibrio teórico de 100 a mediados de 2015, afecta más el desempeño exportador de rubros industriales, aunque no se advierte en aquellos muy superavitarios como el agro, la energía y la minería, que actualmente son los motores del crecimiento.

Juan Manuel Franco, economista Jefe de Grupo SBS, destaca que “aun en contexto de alta volatilidad, el BCRA siguió comprando dólares en el MULC y cerró el primer trimestre con un saldo positivo de USD 4.386 millones. Ahora, de cara a la cosecha gruesa, el foco estará sobre el ritmo de compras y si la expansión de pesos resultante es absorbida, y en qué medida, por el BCRA o el Tesoro para evitar presiones nominales”.

Por su parte, los analistas de GMA Capital señalan que “este esquema deja en evidencia una restricción conocida: sin mejoras estructurales en la cuenta corriente de la balanza de pagos, el equilibrio depende de los flujos financieros. Desde el inicio del año, la dinámica del Mercado Libre de Cambios ofrece un soporte adicional, con una oferta de dólares que vuelve a jugar a favor en el mercado”.

La reducción de encajes del 50% al 45% implica una inyección relevante de liquidez al sistema, lo que podría impulsar la actividad económica, pero también aumentar la demanda de activos financieros, tanto en pesos como en dólares. En el corto plazo, esto tiende a relajar las tasas, aunque también puede generar cierta presión cambiaria si no se administra adecuadamente.

En definitiva, el futuro del dólar en Argentina es incierto. La estabilidad actual es frágil y depende de una serie de factores que podrían cambiar rápidamente. La liquidación del agro, la inflación, la política monetaria y el contexto internacional serán determinantes para definir el rumbo del tipo de cambio en los próximos meses. La clave estará en la capacidad del gobierno para gestionar la liquidez, mantener la confianza de los inversores y evitar una nueva crisis cambiaria.