La noche del 13 de septiembre de 2014, el MGM Grand de Las Vegas se convirtió en el escenario de una de las batallas más recordadas y debatidas en la historia reciente del boxeo. Marcos “El Chino” Maidana, el guerrero argentino, se enfrentaba a Floyd “Money” Mayweather, el boxeador invicto, en una revancha cargada de tensión y expectativas. Lo que pocos sabían en ese momento era que un único golpe, un derechazo certero sobre la campana del tercer round, daría origen a una leyenda, un mito que perdura hasta nuestros días: el diente que Maidana le arrancó a Mayweather.
El impacto, aunque aparentemente sutil en el calor del combate, fue suficiente para generar especulaciones inmediatas. La repetición en cámara lenta de la transmisión estadounidense reveló un pequeño objeto blanco saliendo disparado de la boca de Mayweather. ¿Era realmente un diente? La duda persistió, alimentada por la incredulidad de algunos y la convicción de otros. Sin embargo, para Maidana, la certeza nunca flaqueó. Él sabía que había conectado un golpe que había tenido un efecto tangible en su rival.
Con el tiempo, la historia del diente se transformó en un símbolo de la pelea, un trofeo de guerra que Maidana guardaba celosamente. Durante años, la pregunta sobre la existencia de la pieza dental fue un tema recurrente en entrevistas y redes sociales. Finalmente, el propio Maidana rompió el silencio, confirmando la veracidad del relato. En una transmisión en vivo en Instagram, el boxeador argentino reveló que no solo conservaba el diente, sino que tenía planes de transformarlo en un lujoso colgante de oro.
“Sí, se le voló una carilla. Sí, era un diente, el de abajo. Ahí lo tengo y lo hice con oro, me lo voy a colgar en una cadenita después”, declaró Maidana con una sonrisa pícara. La noticia corrió como la pólvora, generando una ola de reacciones en el mundo del boxeo. Las imágenes del collar, con el “botín de guerra” brillando en el pecho de Maidana, se volvieron virales, confirmando la leyenda y avivando la rivalidad con Mayweather.

Pero la pelea entre Maidana y Mayweather fue mucho más que un simple golpe y un diente perdido. Fue un combate cargado de controversias, acusaciones cruzadas y momentos de alta tensión. Mayweather denunció haber sido mordido en la mano izquierda durante el octavo round, una acusación que Maidana negó rotundamente, sosteniendo que fue el estadounidense quien intentó meterle los dedos en los ojos. El intercambio de reproches continuó incluso después del combate, cuando Mayweather se acercó a Maidana para mostrarle la supuesta mordida, desatando un breve pero intenso diálogo con el entrenador Robert García como traductor.
La pelea se resolvió a favor de Mayweather, quien extendió su invicto a 47 combates con tarjetas de 116-111, 116-111 y 115-112. Sin embargo, la actuación de Maidana fue ampliamente elogiada por su valentía y agresividad. El argentino logró poner en aprietos a Mayweather, obligándolo a defenderse y a mostrar vulnerabilidades que pocos habían logrado ver. Maidana reconoció que llegó a la segunda pelea lesionado de una costilla, lo que limitó su movilidad y su capacidad de golpear con toda su fuerza. A pesar de la lesión, su estrategia se centró en buscar un golpe certero, un derechazo que pudiera cambiar el rumbo del combate.
“Mi estrategia fue buscar el golpe, uno bien justo, pero no salió porque si bien lo di a Mayweather lo salvó la campana”, recordó Maidana. El debate sobre si el objeto que vuela en el tercer asalto es realmente un diente o simplemente saliva o vaselina continúa hasta el día de hoy. Sin embargo, más allá de las versiones, el momento quedó grabado en la memoria del boxeo argentino y mundial, alimentando la leyenda de Maidana y sumando un capítulo particular a la carrera de Mayweather.
La rivalidad entre ambos púgiles trascendió el cuadrilátero. En los años siguientes, Maidana bromeó con la posibilidad de una tercera pelea, mientras que Mayweather respondió con publicaciones ostentosas en Instagram, sin referirse directamente al episodio del diente ni a un eventual regreso al ring frente al argentino. La segunda contienda entre Maidana y Mayweather consolidó la imagen del argentino como uno de los pocos que logró desafiar al invicto estadounidense en su etapa final como profesional. El combate de Las Vegas no solo entregó una nueva victoria para el Money, sino también una anécdota que sigue alimentando discusiones y recuerdos cada vez que se repasa la historia reciente del boxeo. El diente, o la carilla, o lo que sea que voló esa noche, se convirtió en un símbolo de la valentía, la determinación y la épica de Marcos Maidana.