La historia de Juan Cruz Policella es una de esas narrativas que capturan la esencia del fútbol: talento puro, decisiones difíciles y una pasión inquebrantable por la camiseta que uno elige vestir. Con tan solo 16 años, este joven delantero de Vélez Sarsfield se ha convertido en una de las figuras más destacadas del Sudamericano Sub-17 que se disputa en Paraguay, liderando a la selección argentina con goles, asistencias y, por supuesto, sus emblemáticas rabonas.
Nacido el 3 de agosto de 2009 en Ramos Mejía, Buenos Aires, Policella ha recorrido un camino meteórico en el mundo del fútbol. Ingresó a las inferiores de Vélez a los 6 años y rápidamente demostró un talento especial. Su juego ofensivo, su desequilibrio y su capacidad para sorprender con movimientos inesperados lo distinguieron desde temprana edad. Pero fue su facilidad para ejecutar rabonas lo que le valió el apodo de “el pibe de las rabonas”, una etiqueta que, lejos de presionarlo, lo impulsa a seguir perfeccionando esta habilidad.
“Siempre es un recurso la rabona. Tengo facilidad para eso. Me acostumbré de chiquito a hacerlas así que cuando puedo lo hago”, confesó Policella en una entrevista con ESPN en 2024, con una sonrisa que refleja su naturalidad y confianza en el campo de juego. Su entonces entrenador, Ariel “Chino” Zárate, respaldó su estilo: “Lo hablé muchas veces con él, pero no lo hace de canchero. Se le hace más cómodo. De hecho, tiene más fuerza pegándole de rabona que con la pierna izquierda, así que no me molesta”.
El origen de esta particular habilidad se remonta a su padre, Sebastián Policella, quien también fue un apasionado del fútbol y un experto en rabonas. “Mi papá es fantasioso jugando a la pelota y yo saqué lo que tiene él”, admitió Juan Cruz, reconociendo la influencia de su progenitor en su desarrollo futbolístico.
Pero el talento de Policella no se limita a las rabonas. Con la camiseta de Vélez, ha conquistado todos los torneos que disputó con su categoría, tanto en Infantiles como en Juveniles de AFA. Su rendimiento excepcional lo llevó a ser convocado a las selecciones Sub-15 y Sub-17 de Argentina, pero su historia dio un giro inesperado en 2023 cuando recibió una propuesta para jugar con la selección chilena.

Policella tiene una abuela paterna de origen chileno, lo que le permitía optar por la doble nacionalidad y representar a la Roja. Sin embargo, el joven delantero tomó una decisión que demostró su amor por la Albiceleste. Rechazó la convocatoria chilena, priorizando la posibilidad de jugar por Argentina.
“En su momento les dije que no porque no estaba bien anímicamente como para ir con ellos al Sudamericano. Ahora estoy enfocado en Vélez para mantener el invicto en las últimas fechas”, explicó Policella en ESPN en octubre de 2024. Su padre, respaldando la decisión de su hijo, sentenció: “Lo que nos dice es que quiere intentar jugar para Argentina”.
Finalmente, el llamado de la selección argentina llegó y Juan Cruz Policella se vistió con orgullo la camiseta Albiceleste. Desde entonces, ha sido una pieza clave en el equipo Sub-17, consolidándose como una de las figuras más prometedoras del torneo Sudamericano. En lo que va del campeonato, ha marcado tres goles en tres partidos, incluyendo un tanto en el amistoso contra Chile y un doblete frente a Venezuela.
“Argentina siempre está para ser campeón”, afirmó Policella tras su destacada actuación ante Venezuela, mostrando su ambición y confianza en el equipo. Ahora, el desafío es el clásico contra Brasil, un partido crucial por la punta del Grupo B. “Lo vamos a tomar como un rival más, haremos lo de siempre que es lo que nos va a ayudar a que consigamos la victoria”, concluyó el “Pibe de las Rabonas”, soñando con hacer historia con la selección argentina.
Vélez Sarsfield, consciente del potencial de su joven joya, lo blindó con un contrato profesional hasta el 31 de diciembre de 2027, incluyendo una cláusula de rescisión de 15 millones de dólares. Una inversión que refleja la confianza del club en el futuro de Juan Cruz Policella, un futbolista que promete deslumbrar al mundo con su talento y sus espectaculares rabonas.