El Estadio BBVA de Monterrey, México, fue testigo de un momento que rápidamente se propagó por todas las redes sociales: un influencer mexicano, conocido como “Angel soy yo”, celebró con euforia un gol de Irak, creyendo firmemente que era un tanto de Bolivia. La confusión, que se convirtió en un fenómeno viral, se debió a una peculiar coincidencia: ambos equipos jugaron con sus colores intercambiados, lo que llevó al creador de contenido a cometer un error que, lejos de generar críticas, desató una ola de memes y comentarios divertidos.
El incidente ocurrió durante la final del repechaje intercontinental por un lugar en el Mundial 2026. Irak abrió el marcador a los 10 minutos gracias a un gol de Ali Al-Hamadi, tras una asistencia de Amir Al-Ammari. En ese instante, “Angel soy yo”, que transmitía el partido en vivo, estalló en júbilo, convencido de que Bolivia se había puesto en ventaja. Sin embargo, los comentarios de sus seguidores rápidamente lo corrigieron, revelándole su error.
El video de la confusión se viralizó en cuestión de minutos, convirtiéndose en tendencia en plataformas como TikTok, X (anteriormente Twitter) e Instagram. El influencer, lejos de avergonzarse, reconoció su equivocación con humor desde las gradas del estadio. “Me pasé, pero ojo que los aficionados de verde son Bolivia y los aficionados de blanco son los de Irak. Que las selecciones hayan tenido los colores intercambiados es otra cosa”, explicó, generando aún más risas entre los presentes y los usuarios de redes sociales.
Al día siguiente, “Angel soy yo” volvió a compartir un video en su cuenta de Instagram, titulándolo “Me hice meme viral”. En la grabación, ofreció una explicación más detallada de lo sucedido. “Yo llegué un poquito tarde porque me quedé comprando unas cosas para tomar y comer. El partido ya estaba en el minuto cuatro y al minuto diez es el tiro de esquina y es gol. Yo lo grabo, lo subo y la verdad que le pongo Bolivia así en mi mente. Alguien del palco me dice te equivocaste. Lo dejé porque habrá otros que se confundieron”, relató.

El influencer se cuestionó la lógica detrás de la elección de colores de las camisetas. “Si la bandera de Bolivia es verde, y la de Irak roja, blanca y negra, ¿por qué tendría la camisa verde? Me equivoqué, todo el mundo tiene errores. Nunca había visto un partido de Irak, y llevaba mucho tiempo sin ir a un Mundial, desde 1986. Fíjense bien antes de ir a un partido y ya no se equivoquen como yo”, aconsejó con una sonrisa.
A pesar de las bromas y el buen humor, “Angel soy yo” también recibió algunos cuestionamientos por parte de usuarios más críticos. Ante esto, respondió con un mensaje conciliador: “Para la gente que me está funando en Twitter y me mandan mensajes, relájense, es un partido de fútbol. Todos pueden tener equivocaciones. Y disfruten la vida”.
En cuanto al partido en sí, Irak logró darle la vuelta al resultado y finalmente se impuso a Bolivia por 2-1, asegurando su clasificación al Mundial 2026 después de 40 años de ausencia. El equipo asiático se unirá al Grupo I, donde enfrentará a Noruega, Francia y Senegal. Bolivia, por su parte, extendió a 32 años su sequía mundialista, a pesar de haber dominado en algunos momentos del encuentro, acumulando 16 tiros de esquina a favor. Moisés Paniagua había igualado el marcador para Bolivia, pero Aymen Hussein selló la victoria para Irak con un gol en la segunda mitad.
La historia de “Angel soy yo” es un claro ejemplo de cómo un simple error puede convertirse en un fenómeno viral en la era de las redes sociales. Su reacción honesta y su capacidad para reírse de sí mismo lo convirtieron en el protagonista de una anécdota que trascendió las fronteras del deporte y se convirtió en un motivo de alegría para miles de usuarios en todo el mundo. El incidente también sirve como un recordatorio de la importancia de prestar atención a los detalles, especialmente cuando se trata de eventos deportivos de alta tensión.