La Liga Profesional de Arabia Saudita, que ha atraído a estrellas mundiales como Cristiano Ronaldo, Neymar y Karim Benzema, se encuentra sacudida por un escándalo de presunto favoritismo arbitral. Un video filtrado, que rápidamente se viralizó en redes sociales, ha desatado una ola de críticas y acusaciones contra los árbitros y, por extensión, contra la federación de fútbol saudí. El centro de la controversia es el Al Nassr, el equipo de Cristiano Ronaldo, que lidera la tabla de posiciones y se acerca al título después de siete años.
El video en cuestión muestra una conversación entre Riyad Mahrez, la figura del Al Ahli, y el legendario exdefensor del Manchester United, Rio Ferdinand. En la charla, Mahrez expresa abiertamente su percepción de que los árbitros favorecen sistemáticamente al Al Nassr. “Porque ellos nos odian acá, ¿sabés?”, confiesa Mahrez, intentando cubrirse la boca para no ser escuchado. Ferdinand, con su experiencia en el fútbol de alto nivel, indaga sobre la situación: “O sea que va a estar, va a ser complicado para vos, ¿no?”. La respuesta de Mahrez es contundente: “Sí, sí, sí”.
La conversación continúa con Mahrez mencionando los penales otorgados al Al Nassr y la percepción generalizada de que se busca favorecer a Cristiano Ronaldo. “Y porque sabés que por los penales que tuvieron y esas cosas, todos salieron a hablar afuera, sí. Todos decían que siempre querían darle a Ronaldo la cosa”. Esta declaración sugiere que el favoritismo no es una percepción aislada, sino una creencia extendida entre los jugadores y aficionados de la liga.
Las quejas no se limitan a este incidente. Merih Demiral, jugador del Al Ahli y excompañero de Ronaldo en la Juventus, ha sido uno de los más vocales en sus críticas. Tras la derrota ante el Al Nassr, Demiral estalló en redes sociales: “Todos lo ayudan a Al Nassr. Quieren lograr algo. Es una vergüenza. Siempre los empujan. Quieren que gane Al Nassr. ¿Qué pasa, mi amigo? Esto es una vergüenza”.

El Al Ahli ya había expresado su descontento anteriormente, protestando por decisiones arbitrales en un empate 1-1 contra el Al-Fayha. Hussein Abdul Ghani, un referente histórico del club, afirmó que “le han robado el partido” debido a la anulación de dos penales claros. Iván Toney, otra estrella del Al Ahli, también se sumó a las críticas, declarando: “Está claro, está claro como el día, no sé qué más quieres que haga”. Incluso el técnico Matthias Jaissle reveló que el cuarto árbitro le pidió a sus jugadores que se concentraran en el Campeonato Asiático, insinuando que el resultado del partido ya estaba predeterminado.
El partido en sí estuvo marcado por la polémica. Cristiano Ronaldo anotó un gol clave a los 75 minutos, que selló la victoria del Al Nassr por 2-0. Con este gol, Ronaldo alcanzó los 970 goles en su carrera profesional, superando a Lionel Messi por 66 goles en la disputa por el máximo artillero histórico. Sin embargo, la celebración del gol quedó eclipsada por las protestas y acusaciones de favoritismo.
Al final del partido, Demiral se enfrentó cara a cara con Cristiano Ronaldo en medio de las protestas. Posteriormente, Demiral mostró a la afición del Al Nassr la medalla de campeón de la Champions League asiática, conquistada días antes, en un gesto que fue interpretado como una provocación. Ronaldo respondió con una sonrisa y levantando la mano, recordando sus cinco títulos de Champions League con el Real Madrid y el Manchester United.
La victoria del Al Nassr lo consolida en la cima de la tabla con 79 puntos, ocho más que el Al Hilal. Sin embargo, la sombra de la controversia arbitral planea sobre el campeonato y pone en duda la legitimidad del título. La liga saudí se enfrenta ahora a un desafío importante: restaurar la confianza en la integridad de sus competiciones y garantizar un juego limpio para todos los equipos.
La próxima cita para el Al Nassr será la final de la Champions League Two contra el Gamba Osaka de Japón, donde buscarán su primer título oficial desde la llegada de Cristiano Ronaldo. Sin embargo, la atención se centra ahora en la investigación de las acusaciones de favoritismo arbitral y en las medidas que tomará la federación de fútbol saudí para evitar que este tipo de incidentes se repitan en el futuro.