La ministra del Deporte, Natalia Duco, se encuentra en el centro de una tormenta mediática tras expresar su respaldo al rodeo chileno y anunciar la intención de desarrollar un plan de apoyo a esta tradicional disciplina. Su declaración, realizada durante su asistencia al 77° Campeonato Nacional de Rodeo en Rancagua junto al presidente José Antonio Kast, ha desatado la furia de numerosos deportistas de alto rendimiento, quienes la acusan de promover el maltrato animal y le exigen su renuncia.
Duco, exatleta olímpica, publicó un video en sus redes sociales donde destacaba el rodeo como una "expresión de una historia, de familias y de una forma de entender el campo chileno". Añadió que, como toda tradición viva, el rodeo debe "avanzar con responsabilidad, elevando estándares y respondiendo a lo que hoy la sociedad exige". Esta declaración, lejos de calmar las aguas, encendió aún más el debate.
La respuesta de la comunidad deportiva no se hizo esperar. Francisca Zúñiga, medallista sudamericana de Tenis de Playa, fue una de las primeras en alzar la voz, respondiendo directamente a la publicación de la ministra: “¡No sostengas tradiciones de maltrato y tortura, por favor! Pon la energía en tanto deporte que crea vida y alegría”. Su mensaje, contundente y directo, resonó con fuerza en las redes sociales.
Fernanda Pinilla, jugadora de La Roja y referente del fútbol femenino chileno, se sumó a las críticas, calificando el rodeo como “maltrato animal” y cuestionando la postura de la ministra. “No es deporte, es maltrato animal”, afirmó la futbolista, generando un amplio debate sobre la definición de deporte y los límites éticos de las tradiciones.

El golpe más duro llegó de la mano del corredor César Díaz, quien no dudó en pedirle a Natalia Duco que renunciara a su cargo. “Cuanta ignorancia al decir que el rodeo es deporte. Hágase un favor y deje su cargo”, escribió el maratonista en su cuenta de Instagram, desatando una avalancha de comentarios a favor y en contra.
La polémica ha trascendido las redes sociales y ha llegado a los medios de comunicación, generando un intenso debate público sobre la ética del rodeo y el papel del Estado en la promoción de actividades que puedan ser consideradas crueles con los animales. Organizaciones defensoras de los derechos de los animales han aprovechado la oportunidad para denunciar las condiciones en las que se desarrollan los rodeos, mostrando imágenes y videos que evidencian el sufrimiento de los animales involucrados.
El gobierno, por su parte, ha defendido la postura de la ministra Duco, argumentando que el rodeo es una tradición arraigada en la cultura chilena y que el Ministerio del Deporte tiene la obligación de apoyar todas las disciplinas deportivas, siempre y cuando se cumplan con las regulaciones y estándares establecidos. Sin embargo, esta justificación no ha logrado apaciguar las críticas, y la presión sobre la ministra Duco sigue aumentando.
La situación plantea un desafío importante para el gobierno, que debe encontrar un equilibrio entre el respeto a las tradiciones y la protección de los derechos de los animales. La polémica también pone de manifiesto la necesidad de un debate más amplio sobre la ética en el deporte y el papel del Estado en la promoción de actividades que puedan ser consideradas moralmente cuestionables. El futuro de la ministra Duco y el plan de desarrollo para el rodeo penden de un hilo, mientras la sociedad chilena se debate entre la tradición y el bienestar animal.