El Nuevo Gasómetro fue testigo de un episodio que sacudió el encuentro entre San Lorenzo y Estudiantes de La Plata, y que podría tener repercusiones mucho más allá del resultado deportivo. El defensor de 22 años, Tomás Palacios, quien recientemente había sido sorprendentemente incluido en la lista de convocados por Lionel Scaloni para los amistosos de la Selección Argentina, protagonizó una acción violentísima que le valió la expulsión y generó preocupación por la salud de su rival, Nicolás Tripichio.
El incidente ocurrió en el minuto 65 del partido, en medio de un intenso cruce de juego. Edwin Cetré ejecutó un córner desde la derecha, buscando conectar con uno de los defensores de Estudiantes. En la disputa aérea, Palacios, buscando imponerse, elevó su pie de manera imprudente, impactando directamente en la cabeza de Tripichio con la suela de su botín. La imagen, captada por las cámaras y rápidamente viralizada en redes sociales, es contundente y muestra la peligrosidad de la acción.
Tripichio quedó tendido en el suelo, visiblemente afectado, con un corte en el cuero cabelludo. El árbitro Sebastián Zunino, inicialmente, no sancionó la falta, pero ante las vehementes protestas de los jugadores de San Lorenzo y la insistencia de Johan Romaña, decidió recurrir al VAR. Tras una revisión exhaustiva, Zunino no tuvo otra opción que mostrar la tarjeta roja a Palacios y decretar un tiro libre directo a favor de San Lorenzo.
La reacción de Palacios fue de indignación. El joven defensor encaró al árbitro, protestando airadamente por la decisión, pero fue rápidamente contenido por su compañero Leandro González Pirez, quien lo escoltó fuera del campo de juego. Palacios abandonó la cancha con gesto de frustración, consciente de la gravedad de su error y de las consecuencias que podría acarrear.

La expulsión de Palacios no solo perjudicó a Estudiantes en el partido, sino que también generó un debate sobre su futuro en la Selección Argentina. Scaloni lo había convocado como una de las sorpresas de la lista, junto a Gabriel Rojas, buscando darle una oportunidad a nuevos talentos. Sin embargo, este incidente podría poner en riesgo su lugar en futuros encuentros.
Tomás Palacios es un jugador con un gran potencial. Surgido de las inferiores de Talleres de Córdoba, se destaca por su altura (1.96 metros) y su buen juego aéreo. Su rendimiento en Independiente Rivadavia de Mendoza llamó la atención del Inter de Milán, que incluso llegó a comprar su ficha por unos 7 millones de dólares. Sin embargo, el club italiano lo cedió al Monza de la Serie A y, posteriormente, a Estudiantes de La Plata, donde busca acumular minutos y seguir creciendo como futbolista.
Su paso por Estudiantes ha sido prometedor, aunque la expulsión ante San Lorenzo empaña su imagen. Palacios deberá cumplir al menos una fecha de suspensión y se perderá el próximo partido de Estudiantes frente a Unión de Santa Fe. Más allá de la sanción deportiva, el verdadero desafío para Palacios será superar este traspié y demostrar que tiene la madurez y el control necesarios para representar a la Selección Argentina.
El incidente también plantea interrogantes sobre la necesidad de proteger a los jugadores en el campo de juego. Las faltas violentas, como la cometida por Palacios, ponen en riesgo la integridad física de los futbolistas y deben ser sancionadas con rigor. La tecnología del VAR, en este caso, jugó un papel fundamental para garantizar la justicia en la decisión arbitral, pero es necesario seguir trabajando para prevenir este tipo de situaciones y promover un juego más limpio y seguro.
La reacción en redes sociales fue inmediata. Los usuarios se dividieron entre quienes criticaron la dureza de la falta y quienes defendieron a Palacios, argumentando que fue una acción accidental. Sin embargo, la mayoría coincidió en que la expulsión fue justa y que el jugador debe asumir la responsabilidad por sus actos. El futuro de Tomás Palacios en la Selección Argentina está ahora en manos de Scaloni, quien deberá evaluar si este incidente compromete su confianza en el joven defensor.