La actuación de Marcos Rojo en el reciente clásico entre Racing Club y River Plate ha desatado una tormenta en el club de Avellaneda. Más allá de la derrota por 2-0, la expulsión del defensor se convirtió en el centro de la polémica, culminando con una severa sanción impuesta por el Tribunal de Disciplina de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Rojo deberá cumplir cuatro partidos de suspensión, lo que lo aleja de la fase regular del Torneo Apertura y, potencialmente, de los octavos de final en caso de que Racing avance en la competición.
El incidente que desencadenó la sanción ocurrió en los minutos finales del partido, cuando Rojo golpeó con el antebrazo a Lucas Martínez Quarta en una disputa aérea. La acción, inicialmente revisada por el VAR, fue considerada merecedora de la tarjeta roja por el árbitro Sebastián Zunino. Sin embargo, la sanción no se limitó a la expulsión en sí. El informe arbitral reveló una serie de insultos proferidos por Rojo contra Zunino, utilizando un lenguaje explícito y ofensivo. Las expresiones, ampliamente difundidas por los medios, incluyen frases como “sos un hijo de mil p... ¿Quién te puso acá? Sos un desastre, la c... de tu madre, c... de m...”.
Esta conducta antideportiva, sumada a la agresión física, fue determinante para la severidad de la sanción. El Tribunal de Disciplina consideró tanto la violencia en el juego como la reincidencia en insultos agravados. De hecho, Rojo ya había recibido una amonestación en el entretiempo por protestar, lo que evidencia una escalada de tensión durante el encuentro. La expulsión no solo debilitó al equipo en el campo de juego, sino que también generó un clima de incertidumbre en torno al futuro del jugador.
La situación de Marcos Rojo en Racing se ha vuelto cada vez más delicada en las últimas semanas. Su rendimiento ha sido objeto de críticas, y su actitud ha sido cuestionada tanto por el cuerpo técnico como por algunos compañeros de equipo. La derrota ante Botafogo por la Copa Sudamericana, donde Rojo fue suplente y mostró una actitud desafiante al finalizar el encuentro, fue otro episodio que alimentó la polémica. Ahora, con esta sanción, la dirigencia de Racing se encuentra ante una encrucijada.

Si bien el contrato de Rojo con Racing se extiende hasta junio de 2026, la posibilidad de una rescisión del vínculo ha ganado fuerza. La directiva considera que la conducta del jugador no se condice con los valores del club y que su presencia podría generar un ambiente negativo en el plantel. La decisión final dependerá de una evaluación exhaustiva de la situación y de una posible negociación con el jugador.
El director técnico, Gustavo Costas, reconoció la gravedad del episodio y enfatizó la importancia de evitar expulsiones que perjudiquen al equipo. “No podemos dejar al equipo con diez, hay que ser más inteligentes”, declaró en conferencia de prensa. Sin embargo, la responsabilidad no recae únicamente en el jugador. El cuerpo técnico también deberá analizar si Rojo puede seguir siendo una pieza clave en el equipo, considerando su historial de sanciones y su temperamento explosivo.
La expulsión de Rojo no es un hecho aislado en su carrera. El defensor acumula seis tarjetas rojas en el fútbol argentino, cuatro de ellas en torneos nacionales y tres frente a River Plate. Esta estadística revela una tendencia a la agresividad y a la falta de control en momentos de tensión. La pregunta que se plantea ahora es si Rojo podrá cambiar su actitud y convertirse en un líder positivo para el equipo, o si su ciclo en Racing ha llegado a su fin.
El futuro de Marcos Rojo en Racing Club es incierto. La sanción impuesta por la AFA, sumada a los problemas de conducta recientes, han puesto en duda su continuidad en el club. La dirigencia evalúa todas las opciones, incluyendo la rescisión del contrato, en busca de una solución que beneficie tanto al equipo como al jugador. La decisión final será crucial para el rumbo de Racing en las próximas temporadas.