El sueño de ver el Mundial 2026 en el MetLife Stadium de Nueva York podría convertirse en una pesadilla financiera para miles de aficionados. New Jersey Transit (NJ Transit) ha anunciado un incremento exorbitante en los precios de los boletos de tren que transportarán a los espectadores a los partidos, incluyendo la gran final. El costo de un viaje de ida y vuelta se ha disparado de los habituales $13 a la asombrosa cifra de $150, lo que representa un aumento superior al 1000%.
La justificación oficial de NJ Transit es la necesidad de cubrir los costos operativos asociados al transporte de más de 78,000 personas por partido. Kris Kolluri, presidente y director ejecutivo de la agencia, ha insistido en que no se trata de especulación, sino de una medida para recuperar los gastos. Sin embargo, esta explicación no ha logrado calmar la creciente ola de críticas y acusaciones de explotación.
La raíz del problema reside en un acuerdo cuestionable con la FIFA, la organización rectora del fútbol mundial. Según denunciaron las gobernadoras de New Jersey y New York, la FIFA no ha aportado ningún fondo para el transporte público relacionado con el Mundial 2026. Esto significa que la carga financiera recae completamente sobre los hombros de los contribuyentes y los aficionados.
"Hemos heredado un acuerdo en el que la FIFA no aporta ni un solo dólar para el transporte del Mundial 2026", declaró Mikie Sherrill, gobernadora de New Jersey, a través de su cuenta en X (anteriormente Twitter). "No voy a endosarles esa factura a los viajeros de New Jersey durante años, no es justo", añadió. La gobernadora de New York, Kathy Hochul, también expresó su preocupación, calificando el precio de más de $100 por un corto viaje en tren como "excesivamente caro".

La situación se complica aún más por las restricciones impuestas a la venta de boletos. Solo los titulares de entradas a los partidos podrán adquirir los boletos de tren, que estarán disponibles a partir del 13 de mayo exclusivamente a través de la aplicación móvil de NJ Transit. Además, se limitará la disponibilidad a 40,000 boletos por día de partido, y no se venderán en las taquillas de las estaciones ni en las máquinas expendedoras. Esto podría generar largas colas virtuales y dificultar el acceso al transporte para muchos aficionados.
Como alternativa, NJ Transit ofrecerá un servicio de autobuses al estadio, con un costo de $80 por viaje de ida y vuelta. Sin embargo, esta opción también resulta costosa y podría no ser suficiente para satisfacer la demanda. Además, la mayoría de los estacionamientos en el recinto estarán cerrados, lo que prácticamente obligará a los asistentes a utilizar el transporte público.
El MetLife Stadium albergará ocho partidos del Mundial 2026, incluyendo la final del 19 de julio. Se espera que cada encuentro atraiga a más de 78,000 aficionados, lo que ejercerá una enorme presión sobre la infraestructura de transporte de la región. La falta de planificación y la negativa de la FIFA a contribuir financieramente han creado una situación insostenible que amenaza con empañar la experiencia de los aficionados y generar un escándalo internacional.
Este caso pone de manifiesto la necesidad de una mayor transparencia y responsabilidad por parte de la FIFA en la organización de eventos de esta magnitud. Es inaceptable que los aficionados tengan que asumir la carga financiera de los costos operativos del transporte público, especialmente cuando la FIFA genera miles de millones de dólares en ingresos por la venta de derechos de transmisión y patrocinios. La comunidad internacional debe exigir a la FIFA que cumpla con su responsabilidad social y contribuya de manera justa al desarrollo del deporte y al bienestar de los aficionados.