El Monumental Gigante de Arroyito fue testigo de un debut agridulce para Rosario Central en la Copa Libertadores 2026. El empate 0-0 ante Independiente del Valle dejó una sensación de frustración, no solo por la falta de gol, sino también por un tenso momento protagonizado por la figura más esperada: Ángel Di María. El 'Fideo', quien regresaba al máximo certamen continental después de dos décadas, demostró su jerarquía y desequilibrio, pero también su temperamento competitivo.
El partido comenzó con un claro dominio de Central, que se adueñó del balón y generó varias situaciones de peligro. Di María fue el principal gestor del juego ofensivo, deslumbrando con sus gambetas y pases precisos. En el minuto 44, el argentino protagonizó una jugada espectacular: se sacó de encima a tres defensores ecuatorianos con una habilidad impresionante y, al llegar al área, habilitó a Vicente Pizarro. El chileno, sin embargo, optó por rematar al arco en lugar de devolverle el pase a Di María, quien se encontraba en una posición privilegiada para definir. El remate de Pizarro se fue desviado, desperdiciando una oportunidad de oro para abrir el marcador.
La reacción de Di María fue inmediata. Visiblemente molesto, el argentino reclamó airadamente a Pizarro por no haberle pasado el balón. Los gestos y las palabras del 'Fideo' dejaron en claro su frustración por la decisión del chileno. La transmisión de ESPN captó el momento y analizó la jugada, señalando que el error de Pizarro fue no haber confiado en la experiencia y la capacidad de definición de Di María.
"Pedía el pase Di María. Pasó entre dos, tres, y pedía el pase. La jugada era muy rápida. El pecado de Pizarro es que le erró al arco", comentaron los analistas de ESPN. La discusión generó un debate en las redes sociales, con hinchas divididos entre quienes apoyaban a Di María y quienes defendían la decisión de Pizarro.

La expulsión de Junior Sornoza, jugador de Independiente del Valle, en la segunda etapa, le dio una ventaja numérica a Central, pero el equipo de Jorge Almirón no supo aprovecharla. A pesar de los esfuerzos, el empate se mantuvo en el marcador, dejando a los canallas con un sabor amargo en la boca.
Más allá del resultado, el debut de Di María en la Libertadores fue un evento especial para el fútbol argentino. El 'Fideo' demostró que, a pesar de los años, sigue siendo un jugador de clase mundial, capaz de desequilibrar un partido con su talento y experiencia. Sin embargo, el incidente con Pizarro dejó una mancha en la noche, recordando que la pasión y la competitividad a veces pueden llevar a momentos de tensión incluso entre compañeros de equipo.
Vicente Pizarro, a pesar de la polémica, tuvo un buen desempeño en el partido, siendo calificado con un 7.1 por la plataforma Sofascore. Su precisión en los pases fue destacada, pero la sombra del error en la jugada con Di María lo persiguió hasta el final del encuentro.
El próximo desafío de Rosario Central en la Copa Libertadores será el miércoles 15 de abril, cuando visite a Libertad de Paraguay. El equipo de Almirón deberá aprender de los errores cometidos y buscar la victoria para asegurar su clasificación a la siguiente fase del torneo. La presión será alta, y todos los ojos estarán puestos en Di María y Pizarro, para ver si pueden superar este incidente y trabajar juntos en beneficio del equipo.