A 50 años del 24 de marzo de 1976, fecha que marcó el inicio de la última dictadura cívico-militar en Argentina, el país se sumió en una profunda reflexión sobre uno de los capítulos más oscuros de su historia. Miles de ciudadanos se movilizaron en Plaza de Mayo, coreando el emblemático “Nunca Más”, un grito que resuena como un compromiso inquebrantable con la defensa de los derechos humanos y la búsqueda de justicia. En este contexto de memoria y reclamo, el fútbol argentino, pasión nacional y reflejo de la sociedad, se unió a esta conmemoración de una manera conmovedora y significativa.
La gran mayoría de los clubes de la Liga Profesional y del ascenso difundieron mensajes contundentes, reafirmando su postura contra el terrorismo de Estado y honrando la memoria de las víctimas. Estas acciones no se limitaron a simples palabras; muchos clubes optaron por producir videos especiales, animaciones y homenajes que narran las historias de hinchas desaparecidos, buscando mantener viva su memoria y visibilizar el dolor de sus familias.
Estudiantes de La Plata lideró esta iniciativa con un emotivo video dedicado a Ricardo Luis Dakuyaku Kaneshiro, un joven hincha de 23 años secuestrado el 6 de diciembre de 1977. El club repasó la historia de Ricardo, resaltando la incansable búsqueda de sus hermanos, Elena y Marcelo, quienes nunca dejaron de asistir a la cancha con la esperanza de encontrarlo. El video, acompañado de imágenes de su carnet de socio (número 77224), es un testimonio desgarrador de la pérdida y la esperanza.
San Lorenzo, por su parte, presentó un video de más de cuatro minutos con testimonios de familiares de hinchas del Ciclón desaparecidos: Osvaldo Balbi, Carlos Horacio Vivas, José Orlando y Luis Zukerfeld. Sus seres queridos, desde la tribuna que los une para siempre, gritaron “¡Presente!”, un acto de memoria y resistencia que conmovió a toda la comunidad futbolera. El mensaje del club fue claro: “Memoria, Verdad y Justicia”.
Platense también recurrió a la animación para contar la historia de sus fanáticos desaparecidos, basándose en el libro “El Regreso y otros cuentos” de Jorge Mario Ramón. El video subraya la importancia de la memoria como un compromiso activo con el presente y el futuro, y la necesidad de construir espacios donde la identidad, la solidaridad y los derechos humanos sean pilares fundamentales.

Banfield se sumó con una filmación que repasó a los fanáticos del club desaparecidos, recordando sus nombres y destacando un sector especial de la tribuna que los honró durante el último partido. El mensaje del Taladro fue contundente: “Hoy, como siempre y más que nunca, desde Banfield gritamos nunca más. Tenemos club, tenemos memoria”.
Newell’s Old Boys rindió homenaje a Eduardo José Toniolli, socio del club detenido-desaparecido el 12 de enero de 1977. El club reafirmó su compromiso con la memoria, la verdad y la justicia, enfatizando que en su historia no hubo complicidad y que nunca habrá olvido ni silencio.
Más allá de estos casos puntuales, otros clubes como River Plate y Boca Juniors también se sumaron a la conmemoración, difundiendo mensajes en sus redes sociales que reafirmaban su compromiso con la Memoria, la Verdad y la Justicia, y rendían homenaje a los 30.000 desaparecidos.
Independiente, por su parte, abrió un canal de comunicación para colaborar con la búsqueda de desaparecidos, invitando a familiares o conocidos de socios desaparecidos a contactar al club para recuperar sus carnets. Racing, en un mensaje particularmente emotivo, evocó la ausencia de sus socios y socias desaparecidos, destacando que un club no puede entenderse sin la vida de su gente y que la memoria es fundamental para que “Nunca Más” sea realmente “Nunca Más”.
Estas acciones demuestran que el fútbol argentino, más allá de ser un deporte, es una parte integral de la identidad nacional y un espacio donde la memoria, la verdad y la justicia son valores fundamentales. La conmemoración del 50º aniversario del golpe de Estado de 1976 ha sido una oportunidad para reafirmar este compromiso y para honrar la memoria de las víctimas, asegurando que su sacrificio no sea en vano.