Gimnasia y Esgrima La Plata respiró aliviado y encendió la ilusión de su hinchada al vencer contundentemente 4-1 a Camioneros en el estadio Florencio Sola, asegurando su pase a los 16avos de final de la Copa Argentina. El partido, más que una simple victoria, representó un nuevo comienzo para el club platense, sumido en una crisis futbolística y administrativa tras la abrupta salida de su entrenador, Fernando Zaniratto.
El Lobo, ahora bajo la dirección interina de Ariel Pereyra, salió al campo de juego con la necesidad imperiosa de revertir la imagen negativa de las últimas presentaciones. Y lo logró, con una actuación convincente que dejó en claro que el equipo tiene potencial para superar las adversidades. Desde el inicio, Gimnasia mostró una actitud ofensiva y un juego asociado que desestabilizó a Camioneros, un equipo de la Primera B Metropolitana que, si bien intentó plantarle cara, terminó sucumbiendo ante la jerarquía del rival.
El partido se abrió temprano con un penal convertido por Marcelo Torres a los 6 minutos, desatando la euforia en las tribunas. Sin embargo, la alegría duró poco, ya que Camioneros respondió rápidamente con un gol de cabeza de Federico Aguirre, igualando el marcador y demostrando que no se rendiría fácilmente. Pero antes del descanso, Alexis Steimbach, con un remate que se desvió en un defensor, volvió a poner a Gimnasia en ventaja, sentando las bases de la victoria.
El segundo tiempo fue un claro reflejo del dominio de Gimnasia. Maximiliano Zalazar, con un disparo cruzado impecable, amplió la diferencia, mientras que Nacho Fernández, sobre el final, selló la goleada con un gol que desató la locura en el Florencio Sola. La actuación de Gimnasia fue un golpe de aire fresco para un equipo que necesitaba urgentemente una victoria para recuperar la confianza y el rumbo.

La salida de Fernando Zaniratto, sin duda, fue un golpe duro para el club. El entrenador, quien había reemplazado a Alejandro Orfila, había logrado desafiar a propios y extraños hasta llegar a las semifinales del Torneo Clausura 2025, pero un inicio de 2026 irregular, con derrotas consecutivas ante Independiente Rivadavia, Atlético Tucumán y Huracán, sentenciaron su destino. Zaniratto, visiblemente afectado por la decisión, expresó su tristeza y frustración en redes sociales, cuestionando la coherencia del proyecto a mediano y largo plazo.
Ahora, Ariel Pereyra tiene la responsabilidad de enderezar el rumbo del equipo y llevarlo a buen puerto en la Copa Argentina. El próximo desafío será enfrentar a Acassuso en los 16avos de final, un rival que, si bien no es de los más poderosos, seguramente pondrá a prueba la capacidad de Gimnasia para mantener el nivel de juego mostrado ante Camioneros.
En cuanto al resto de la Copa Argentina, la fase de 32avos de final continúa avanzando con resultados interesantes y sorpresas. Equipos de Primera División como Independiente, Racing, River Plate y Boca Juniors lograron avanzar a la siguiente ronda, mientras que otros, como Godoy Cruz, cayeron ante equipos de categorías inferiores. La Copa Argentina, como siempre, se presenta como un torneo impredecible y emocionante, donde todos los equipos tienen la oportunidad de soñar con la gloria.
El camino de Gimnasia en la Copa Argentina no será fácil, pero la victoria ante Camioneros le dio un impulso anímico importante y le permitió recuperar la confianza. Con un juego asociado, una actitud ofensiva y el apoyo de su hinchada, el Lobo platense está listo para enfrentar los desafíos que se le presenten y luchar por llegar lo más lejos posible en el torneo.