El caso Magis TV en Argentina ha establecido un precedente sin precedentes en la lucha contra la piratería audiovisual. Por primera vez, una resolución judicial ha ordenado a Google la desinstalación o inhabilitación de una aplicación considerada ilegal directamente en los dispositivos Android de los usuarios en Argentina. El fallo, dictado en septiembre de 2024 por el juez Esteban Rossignoli, titular del Juzgado de Garantías N.º 4 de San Isidro, marca un hito en la manera de abordar los delitos digitales y la protección de los derechos de autor.
**Origen del caso Magis TV:** La investigación se inició en el marco de la Operación 404, coordinada por el Ministerio de Justicia de Brasil y con el apoyo de la Alianza contra la Piratería Audiovisual y LALIGA de España. El objetivo principal era desactivar plataformas que distribuían contenidos audiovisuales sin autorización, obteniendo beneficios económicos a través de suscripciones y la venta de dispositivos preinstalados con la aplicación.
Durante los operativos, se bloquearon 675 sitios web, se inhabilitaron 14 aplicaciones (incluyendo Mospy TV y Federico TV) y se intervinieron otras plataformas. En Argentina, la Unidad Fiscal Especializada en la Investigación de Ciberdelitos (UFEIC), liderada por el fiscal Alejandro Musso, investigó el circuito de comercialización de "TV Boxes" con Magis TV instalada. Los allanamientos en Buenos Aires y Misiones permitieron la confiscación de cientos de dispositivos, computadoras para la retransmisión y documentación bancaria relacionada con los pagos de suscripciones.
Leopoldo Peña, Kevin Bentancur y Hugo Mospan son los principales acusados, enfrentando cargos por violación de la Ley 11.723 de Propiedad Intelectual, con penas de hasta seis años de prisión por la facilitación del acceso ilegal y la presunta asociación ilícita. La fiscalía documentó una red organizada que proveía acceso a señales de televisión pagas y eventos deportivos de manera ilícita.
**El fallo histórico y la orden a Google:** El juez Rossignoli exigió a Google que interviniera directamente en el software instalado en los dispositivos Android operados con IP argentina, justificando la medida por razones de seguridad digital y resguardo de los derechos de autor. Esta orden, inédita en la jurisprudencia local, no se orientó a sancionar a los usuarios finales, sino a desarticular la infraestructura tecnológica que sustenta el negocio ilegal de la piratería audiovisual. Especialistas en derecho digital consideran que la resolución establece un nuevo estándar para la cooperación entre la justicia y las grandes empresas tecnológicas en casos de delitos informáticos. El proceso penal continúa, con los imputados procesados y la posibilidad de que el expediente sea elevado a juicio oral durante 2026. El caso Magis TV se consolida como un importante antecedente en la región para la persecución de la piratería digital, abriendo la puerta a futuras intervenciones directas sobre dispositivos y aplicaciones.