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Guerra en Medio Oriente: ¿Qué provincias argentinas sufren más el golpe económico?

La tensión en Medio Oriente dispara los precios globales de energía y fertilizantes. Descubre qué regiones argentinas se ven más afectadas y cuáles podrían beneficiarse.

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Guerra en Medio Oriente: ¿Qué provincias argentinas sufren más el golpe económico?

La escalada de tensiones en Medio Oriente, con epicentro en Irán y sus consecuencias logísticas en el estratégico estrecho de Ormuz, ha desatado una ola de incertidumbre en los mercados energéticos globales. Esta situación, reportada por Reuters, se traduce en un incremento sostenido de los precios del petróleo, el gas natural y sus derivados, generando una volatilidad extrema que amenaza con desestabilizar las economías de todo el mundo, incluyendo la Argentina.

Un informe reciente de la Fundación Mediterránea advierte que el riesgo de una escalada geográfica más amplia y los daños ya ocasionados a la infraestructura energética en la región han consolidado nuevos valores mínimos en los precios de estos commodities, situándolos muy por encima de los niveles previos al inicio de las hostilidades. Esta realidad obliga a una revisión exhaustiva de las proyecciones de crecimiento económico e inflación a nivel mundial.

Sin embargo, el impacto de esta crisis no es homogéneo. Según Gerardo Alonso Schwarz, Economista Jefe del Ieral Nea, la capacidad de cada nación para absorber el shock depende de su demanda interna y su nivel de producción local. En el caso argentino, la situación es diferente a la de crisis anteriores. El país ha experimentado una transformación significativa en los últimos años, pasando de ser un importador neto de petróleo a un exportador, y ha logrado concentrar sus necesidades de importación de gas durante los meses de invierno, reduciendo su vulnerabilidad.

**El Desacople de Precios: Un Respiro Parcial**

La estructura energética actual de Argentina permite observar una brecha notable entre la evolución de los precios internos y los valores registrados en los mercados internacionales. Durante el primer trimestre del año, mientras que el petróleo aumentó un 55% a nivel global, el gasoil en el mercado argentino solo registró un incremento del 31%. Esta diferencia de 24 puntos porcentuales sugiere una capacidad de amortiguación parcial frente a la crisis externa. EFE confirma esta tendencia.

Un comportamiento similar se observa en el mercado del gas natural y de los insumos agroindustriales. El gas natural en Europa experimentó una suba del 52%, mientras que en Argentina el ajuste fue del 27%. En el caso de la urea, un fertilizante esencial para la producción agrícola, el precio global se elevó un 75%, frente a un 54% en el mercado local. Este desacople se explica, en parte, por el hecho de que aproximadamente el 50% del consumo doméstico de urea es de producción nacional.

Schwarz enfatiza que, aunque la suba global de precios inevitablemente genera un aumento de costos en todo el mundo, en Argentina el impacto es significativamente menor gracias a este descalce de precios. Sin embargo, esta ventaja relativa no se distribuye de manera uniforme en todo el territorio nacional, creando un mapa de ganadores y perdedores según el perfil productivo de cada jurisdicción.

Guerra en Medio Oriente: ¿Qué provincias argentinas sufren más el golpe económico?

**Las Provincias Beneficiadas: El Boom Hidrocarburífero**

La mejora en las cotizaciones de los hidrocarburos tiene un efecto directo y positivo en las finanzas de las provincias productoras. El incremento en el precio del petróleo y la consecuente suba en el valor de las exportaciones y de las regalías asociadas benefician principalmente a la provincia de Neuquén, impulsada por el desarrollo de Vaca Muerta. En un segundo escalafón se ubica Chubut, mientras que Santa Cruz, Mendoza y Río Negro también se ven beneficiadas, aunque en menor medida.

En lo que respecta al gas natural, los beneficios se concentran casi exclusivamente en Neuquén, dada su posición dominante en la producción nacional. Este flujo de ingresos extraordinarios permite a estas jurisdicciones mejorar su situación fiscal en un contexto de incertidumbre global, actuando como un contrapeso ante el aumento generalizado de los costos de vida y producción.

**Las Regiones en Riesgo: Agricultura y Logística Bajo Presión**

Sin embargo, esta mejora sustancial en las provincias energéticas tiene su contrapartida en el resto del país. El aumento del precio del gasoil afecta la rentabilidad de las principales actividades agropecuarias. Schwarz detalla que el incremento del precio del gasoil generó una suba de costos productivos que supera ampliamente la dinámica de los principales cultivos, reduciendo los márgenes de rentabilidad existentes. Esta situación afecta de manera primordial a las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, donde el uso de este combustible es intensivo para las labores agrícolas de siembra y cosecha.

El encarecimiento de los combustibles líquidos no solo impacta en la producción primaria, sino que se traslada a toda la cadena de suministros a través del transporte vial. Este incremento en los costos logísticos afecta con mayor gravedad a aquellas regiones que se encuentran alejadas de los principales centros portuarios y que carecen de alternativas de transporte eficientes, como el sistema ferroviario. Bajo esta lógica, las provincias del Nordeste Argentino y las jurisdicciones patagónicas son las que enfrentan los mayores desafíos para mantener la competitividad de sus productos debido a las distancias geográficas.

El consumo de gas natural también presenta una distribución desigual del impacto. La Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, junto con Santa Fe, La Pampa y la región patagónica, son las más afectadas por los mayores costos asociados al gas, debido a su elevado consumo tanto a nivel industrial como domiciliario, especialmente durante el invierno. En contraste, las provincias del Noroeste presentan un impacto menor debido a la limitada infraestructura de gasoductos.

Finalmente, el mercado de los fertilizantes añade una capa adicional de presión sobre el sector agroindustrial. El uso de urea es fundamental en la producción de maíz y trigo, lo que vuelve a situar a Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe como las regiones más expuestas a la suba de costos, seguidas por Entre Ríos y La Pampa. En Entre Ríos, el impacto se extiende también a la producción de arroz. Schwarz concluye que en todas estas provincias se repite el escenario de reducción de márgenes debido a que los precios internacionales no acompañan de igual manera esta suba de costos de insumos, aun cuando los incrementos locales sean menores a los registrados a nivel mundial.