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¡Imposible! El día que Zeballos humilló a Nadal en su cancha favorita

Horacio Zeballos revive su épica victoria sobre Rafael Nadal en Viña del Mar 2013, un triunfo que lo impulsó a la cima del tenis en dobles y que recuerda con emoción.

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¡Imposible! El día que Zeballos humilló a Nadal en su cancha favorita

La memoria del tenis argentino atesora momentos de gloria, pero pocos tan vibrantes y sorprendentes como la victoria de Horacio Zeballos sobre Rafael Nadal en la final del ATP de Viña del Mar en 2013. Más de una década después, el marplatense revive esa gesta con una emoción palpable, describiéndola como un recuerdo que “no me voy a cansar jamás de verlo”.

En aquel torneo chileno, Nadal regresaba al circuito tras una larga lesión de siete meses, buscando recuperar su ritmo y confianza en su superficie predilecta: la tierra batida. Era el claro favorito, un titán que dominaba el polvo de ladrillo como nadie. Sin embargo, Zeballos, un jugador con talento pero sin la misma reputación, desafió todas las expectativas y se alzó con un triunfo histórico.

“Ese momento de mi vida obviamente fue único”, confiesa Zeballos en una entrevista con ESPN. “Jugué increíble. Fue ese típico partido que uno dice ‘bueno, juego suelto porque no tengo nada que perder’. Es difícil plantear ese pensamiento hoy. Ese día me salió todo”. La clave, según el propio Zeballos, fue la liberación mental. Sin la presión de ser el favorito, pudo jugar con soltura y expresar todo su potencial.

El partido fue una batalla épica que se extendió por casi tres horas. Zeballos se impuso por 6-7 (2), 7-6 (6) y 6-4, demostrando una resistencia física y mental admirable. En el primer set, Nadal se llevó la victoria en el tie-break, pero Zeballos no se rindió. En el segundo set, también en tie-break, el argentino logró igualar el marcador, impulsado por el aliento del público.

Un momento particularmente inspirador para Zeballos fue un grito desde la tribuna durante el segundo set. “Me acuerdo que había perdido el primer set por 7-6 y alguien desde la tribuna me grita ‘no importa Zeballos, gracias, ya lo vimos más de una hora’. Eso a mí me motivó. Pensé: ‘Vamos por otra hora más, que la gente la está pasando bien y yo también. Vamos a seguir por ahí’”. Este gesto de apoyo lo llenó de energía y lo impulsó a seguir luchando.

¡Imposible! El día que Zeballos humilló a Nadal en su cancha favorita

El tercer set fue un duelo de titanes, con ambos jugadores dando lo mejor de sí. Zeballos aprovechó las oportunidades que se le presentaron y logró romper el servicio de Nadal en un momento crucial, asegurando la victoria. La explosión de alegría en las gradas fue ensordecedora, y Zeballos se convirtió en un héroe para el público chileno.

Esta victoria no solo fue importante para Zeballos a nivel personal, sino que también tuvo un impacto significativo en su carrera. Hasta ese momento, muy pocos jugadores habían logrado vencer a Nadal en una final sobre polvo de ladrillo, una lista reservada a leyendas del tenis como Gustavo Kuerten y Dominic Thiem. Zeballos se sumó a ese grupo selecto, demostrando que con determinación y talento, todo es posible.

Tras su triunfo en Viña del Mar, la carrera de Zeballos tomó un nuevo rumbo. Se reinventó en el dobles, donde encontró su lugar y alcanzó la élite mundial. Junto al español Marcel Granollers, conquistó títulos de Grand Slam en Roland Garros y el US Open en 2025, consolidándose como uno de los mejores doblistas del mundo. Sin embargo, el recuerdo de su victoria sobre Nadal en 2013 sigue siendo especial para él.

“Ese día me salió todo”, recuerda Zeballos con una sonrisa. “Fue un partido perfecto, en el que pude jugar con libertad y disfrutar al máximo. Es un recuerdo que atesoraré para siempre”. La victoria sobre Nadal no solo le dio un título, sino que también le brindó la confianza y la motivación para seguir persiguiendo sus sueños y alcanzar el éxito en el tenis.

La historia de Horacio Zeballos es un ejemplo de perseverancia, talento y pasión por el tenis. Su victoria sobre Rafael Nadal en Viña del Mar es un testimonio de su capacidad para superar obstáculos y alcanzar la gloria. Un momento que, sin duda, quedará grabado para siempre en la memoria de los amantes del tenis.