La Copa Africana de Naciones 2025 ha sido envuelta en una controversia sin precedentes. La Confederación Africana de Fútbol (CAF) ha emitido un fallo que ha conmocionado al mundo del fútbol: la anulación del resultado de la final, originalmente ganada por Senegal, y la declaración de Marruecos como campeón. La decisión, oficializada por la Junta de Apelación de la CAF, máxima instancia disciplinaria del fútbol africano, se basa en la "incomparecencia administrativa" de Senegal, provocada por la decisión del seleccionador Pape Thiaw de ordenar a sus jugadores abandonar el campo en señal de protesta durante el tiempo suplementario del partido disputado en Rabat.
El detonante de la protesta fue una jugada polémica en el área de Senegal durante el tiempo de descuento. El árbitro, tras la revisión del VAR, concedió un penal a favor de Marruecos. Esta decisión desató la furia del banco senegalés, que consideró la falta inexistente. La orden de abandonar el campo, una medida extrema, dejó el desenlace del partido en suspenso y, finalmente, condujo a esta resolución histórica.
La CAF ha confirmado que la conducta del equipo senegalés constituye una violación de los artículos 82 y 84 de su reglamento. Esta calificación implica la pérdida automática del encuentro con un marcador de 3-0 a favor de Marruecos, un resultado que se inscribirá como final en los registros oficiales. Esta decisión despoja a Senegal de lo que habría sido su segundo título continental y otorga la consagración a Marruecos, que no levantaba un trofeo de la Copa Africana de Naciones desde 1976.
Pero la resolución de la CAF no se limita a la anulación del resultado deportivo. El organismo también ha revisado otros incidentes vinculados al partido. El jugador marroquí Ismaël Saibari (número 11) fue sancionado por una infracción de conducta, aunque la sanción original fue modificada. Saibari recibirá dos partidos de suspensión, uno de ellos en suspenso, y la multa de USD 100.000 impuesta inicialmente fue retirada.

Marruecos también ha asumido responsabilidad por la conducta de los recogepelotas durante el encuentro, aunque la multa original fue reducida a USD 50.000. Además, la FRMF deberá pagar una sanción económica de USD 10.000 por el uso de láseres que afectaron el desarrollo del partido, y se mantuvo la multa de USD 100.000 por la interferencia en la zona de revisión OFR/VAR.
La CAF ha enfatizado que esta decisión sustituye la adoptada previamente por la comisión disciplinaria y que todos los recursos formales presentados por la FRMF fueron admitidos y estimados. La evaluación exhaustiva de los hechos, recogidos en las actas oficiales y los informes presentados por ambas partes, ha sido fundamental para llegar a esta conclusión.
La sentencia implica un cambio significativo en el palmarés continental. Marruecos es ahora inscrito como nuevo campeón de la Copa Africana de Naciones 2025, mientras que Senegal sufre una de las sanciones más notorias en la historia del torneo. La resolución de la CAF sienta un precedente para el tratamiento de conductas de protesta extrema en instancias decisivas bajo su jurisdicción disciplinaria.
La hazaña que Senegal creía haber logrado fue celebrada con gran entusiasmo en el país. El presidente Bassirou-Diomaye Faye había premiado al plantel de fútbol con parcelas de 1.500 metros cuadrados en la Petite-Côte y 75 millones de francos CFA (alrededor de USD 134.000) para cada jugador. Además, se otorgaron recompensas económicas y terrenos de menor tamaño a dirigentes y miembros de la delegación, y se destinaron 305 millones de francos CFA (unos USD 545.000) al Ministerio de Deportes. El entrenador Pape Thiaw y su cuerpo técnico recibieron la distinción de Comandantes de la Orden Nacional del León, el máximo honor del país. La celebración incluyó una ceremonia oficial y un multitudinario desfile por Dakar. El partido final, disputado en Rabat, había finalizado con victoria 1 a 0 sobre Marruecos en tiempo suplementario, tras una polémica por un penal que fue atajado por Édouard Mendy. El gol del triunfo lo marcó Pape Gueye. Ahora, todo eso ha quedado invalidado.
Además de la controversia por el penal, un incidente curioso durante la final involucró al arquero suplente de Senegal, Yehvann Diouf, quien defendió la toalla que utilizaba Édouard Mendy para secar sus guantes bajo la lluvia. Jugadores y auxiliares marroquíes intentaron quitarle la toalla a Mendy, pero Diouf se interpuso, incluso arrojándose al suelo para protegerla. Este gesto, que se viralizó en redes sociales, fue interpretado como una muestra de determinación y juego limpio por parte del arquero senegalés.