La economía argentina se encuentra en un momento crucial, oscilando entre los logros iniciales del gobierno de Javier Milei y las crecientes tensiones que amenazan con desestabilizar la frágil recuperación. En una entrevista exclusiva con Infobae, el prestigioso economista Miguel Kiguel, director ejecutivo de Econviews, ofrece un análisis profundo y matizado de la coyuntura, desglosando las fortalezas y debilidades de la administración actual y proyectando posibles escenarios para el futuro.
Kiguel no duda en reconocer el principal logro del gobierno: revertir una situación económica al borde del colapso. “El principal logro del gobierno de Milei fue revertir una situación en la que la economía estaba al borde de una crisis de magnitud y reencauzarla”, afirma. Esta reversión se basó en la consecución de un equilibrio fiscal, la eliminación de trabas regulatorias y un avance gradual hacia una economía de mercado con un rol central del sector privado. Los resultados iniciales fueron, en efecto, impresionantes: la inflación se desplomó de más del 200% anual a niveles cercanos al 30%, la economía se recuperó y el índice de riesgo país experimentó una caída significativa, atrayendo nuevamente la atención de inversores extranjeros.
Sin embargo, Kiguel advierte que estos logros no deben ocultar las vulnerabilidades persistentes. “Argentina aún no tiene el nivel de reservas internacionales necesario para operar con tranquilidad”, señala, subrayando que las reservas actuales son significativamente inferiores a las de otros países emergentes comparables. Además, el índice de riesgo país, aunque ha disminuido, sigue siendo elevado, y la persistencia de un cepo cambiario contradice la idea de una economía de mercado abierta.
En los últimos meses, la economía argentina ha mostrado signos de desaceleración. La actividad económica se ha resentido, lo que se ha traducido en un aumento del desempleo, un repunte de la inflación y una caída del salario real. Estas señales de alerta plantean interrogantes sobre la necesidad de una corrección de rumbo a mediano plazo para consolidar los avances logrados y evitar un retroceso.

Un aspecto crucial del análisis de Kiguel se centra en la dinámica del tipo de cambio. El Banco Central ha implementado una política de compra de dólares en el mercado, financiada con la emisión de pesos, con el objetivo de fortalecer las reservas y contener la apreciación del peso. Sin embargo, esta estrategia ha tenido un impacto limitado en la acumulación de reservas, ya que gran parte de los dólares adquiridos se utilizan para el pago de compromisos externos. Kiguel explica que el gobierno ha optado por priorizar la no emisión de deuda y el mantenimiento de bajas reservas, una estrategia que, si bien puede evitar presiones inflacionarias a corto plazo, podría resultar insostenible en el largo plazo.
La guerra en Medio Oriente presenta una oportunidad y un riesgo para la economía argentina. El aumento de los precios de las materias primas, especialmente del petróleo, podría generar mayores ingresos de divisas y atraer inversiones en el sector energético. Sin embargo, la incertidumbre geopolítica también podría elevar el índice de riesgo país y retrasar el regreso de Argentina a los mercados internacionales de capitales.
Kiguel también aborda el tema de las importaciones, que no han experimentado un aumento significativo a pesar de la eliminación del régimen SIRA y la desaparición de la brecha cambiaria. Explica que muchas empresas ya tenían elevados stocks de importaciones acumulados durante el período de restricciones, y que la demanda interna sigue siendo débil.
Finalmente, Kiguel destaca la importancia de abordar la distorsión generada por el impuesto a los Ingresos Brutos, que encarece la producción y limita la competitividad del país. Sin embargo, reconoce que la eliminación de este impuesto es un desafío complejo, ya que representa una fuente importante de ingresos para las provincias. La búsqueda de un nuevo pacto fiscal que permita reemplazar los ingresos perdidos es fundamental para avanzar en esta dirección.
En resumen, el análisis de Miguel Kiguel ofrece una visión realista y equilibrada de la economía argentina. Si bien reconoce los logros iniciales del gobierno de Milei, advierte sobre los desafíos persistentes y la necesidad de una estrategia a mediano plazo que permita consolidar la recuperación económica y garantizar un crecimiento sostenible.