## La Cuenta Pública Urgente: Ministros Bajo Presión por Declarar su Patrimonio
El nuevo gobierno enfrenta su primera prueba de fuego en materia de transparencia: la declaración patrimonial de sus ministros. La Contraloría General de la República (CGR) emitió el pasado martes 31 de marzo un instructivo contundente, exigiendo a las nuevas ministras y ministros de Estado que declaren su patrimonio en un plazo máximo de 48 horas. La medida, justificada en la necesidad de reforzar los principios de probidad, transparencia y legalidad en el ejercicio de la función pública, ha puesto a los funcionarios bajo una lupa considerable.
La declaración patrimonial es una herramienta fundamental para prevenir conflictos de interés y asegurar que los servidores públicos actúen en beneficio del interés público, y no en provecho propio o de terceros. Permite a la ciudadanía y a las autoridades competentes monitorear la evolución del patrimonio de los funcionarios durante su gestión, identificando posibles incrementos injustificados o incompatibles con sus ingresos declarados.
Sin embargo, la respuesta inicial a este llamado a la transparencia ha sido preocupante. Hasta el momento, solo la ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, Nancy De Grange, y el ministro del Interior, Víctor Arzola, han cumplido con la disposición, presentando su declaración patrimonial ante la CGR. El bajo número de funcionarios que han acatado el instructivo ha generado críticas y cuestionamientos sobre el compromiso real del nuevo gabinete con la transparencia y la rendición de cuentas.
La lentitud en la declaración patrimonial podría interpretarse como una falta de voluntad política para someterse al escrutinio público, o como una simple desorganización administrativa. Sin embargo, la percepción pública es crucial en este tipo de situaciones, y la demora en cumplir con esta obligación podría erosionar la confianza en el gobierno desde el inicio de su gestión.

La CGR ha reiterado la importancia de cumplir con el instructivo, recordando que la declaración patrimonial es una obligación legal para todos los funcionarios públicos de alto nivel. Además, ha puesto a disposición de los ministros el apoyo técnico necesario para facilitar el proceso de declaración.
La situación plantea interrogantes sobre las razones detrás de la demora. ¿Están los ministros enfrentando dificultades para recopilar la información necesaria? ¿Existen activos ocultos que prefieren no revelar? ¿O simplemente se trata de una falta de prioridad en un momento de transición gubernamental?
La ciudadanía espera respuestas claras y contundentes. La transparencia no es solo una cuestión de cumplimiento legal, sino también de ética y responsabilidad. Un gobierno que se compromete con la transparencia demuestra su voluntad de servir al pueblo y de rendir cuentas por sus acciones.
El plazo de 48 horas se está agotando rápidamente. La CGR deberá evaluar las razones de la demora y tomar las medidas necesarias para asegurar que todos los ministros cumplan con su obligación de declarar su patrimonio. La credibilidad del gobierno y la confianza de la ciudadanía están en juego.
Este instructivo de la Contraloría no es un evento aislado. Forma parte de una tendencia global hacia una mayor transparencia y rendición de cuentas en la gestión pública. La ciudadanía exige cada vez más información sobre el patrimonio y los intereses de sus representantes, y está dispuesta a utilizar todas las herramientas disponibles para exigirles transparencia.
En conclusión, la declaración patrimonial de los ministros es una prueba crucial para el nuevo gobierno. Cumplir con esta obligación no solo es una cuestión legal, sino también una demostración de compromiso con la transparencia, la probidad y la rendición de cuentas. La ciudadanía espera que todos los ministros cumplan con su deber y demuestren que están dispuestos a servir al pueblo con honestidad y responsabilidad.