La pasión por el automovilismo volvió a encenderse en Buenos Aires este domingo, gracias a una exhibición espectacular del piloto argentino de Fórmula 1, Franco Colapinto. En un evento sin precedentes, Colapinto recorrió las calles de Palermo a bordo de un monoplaza de Fórmula 1, desatando la euforia de miles de fanáticos que se congregaron para presenciar el espectáculo. La exhibición, bautizada como “Road Show to BA 2026”, no solo fue una demostración de habilidad y velocidad, sino también un símbolo del sueño de ver a la Máxima Categoría del automovilismo regresar a la Ciudad de Buenos Aires.
Horas antes de la exhibición, Colapinto se reunió con el Jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri, en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez. Durante la visita, ambos recorrieron las obras de renovación del circuito, que buscan modernizar las instalaciones y alcanzar los estándares internacionales necesarios para albergar eventos de primer nivel. Macri se mostró entusiasmado con el proyecto y destacó el potencial de Buenos Aires para convertirse en un destino clave para el automovilismo mundial.
“Es una alegría tener a Franco en el Autódromo, él estuvo acá el año pasado y se sorprendió por el avance de las obras. Hay mucha gente que tiene ganas de verlo el domingo y la verdad es que estoy maravillado por el interés que está generando”, afirmó Macri. El Jefe de Gobierno también resaltó la magnitud del evento en Palermo: “Vamos a tener más gente viéndolo en Palermo que la que se junta en una carrera completa de Fórmula 1 en cualquier parte del mundo. Eso demuestra dos cosas, el interés que hay por Franco y la pasión que hay por los fierros en Argentina”.

La exhibición de Colapinto incluyó la conducción de un Lotus E20 de 2012, un monoplaza con motor Renault V8 que fue presentado con la estética de Alpine, el equipo actual del piloto argentino. Pero el momento más emotivo de la jornada fue cuando Colapinto tomó el volante de la “Flecha de Plata”, el Mercedes que utilizó Juan Manuel Fangio en la Fórmula 1, rindiendo homenaje a la leyenda del automovilismo argentino. La presencia de este icónico vehículo generó una ovación atronadora por parte del público, que se sintió conectado con la rica historia del deporte motor en el país.
El evento no solo se limitó a la exhibición de los monoplazas. También contó con la participación de la Orquesta Sinfónica de la Ciudad, áreas VIP para patrocinadores y una variada oferta gastronómica. Dos Fan Zones, ubicadas en Plaza Seeber y Plaza Sicilia, permitieron a los fanáticos seguir la acción en pantallas gigantes y disfrutar de shows y DJ sets. La jornada culminó con una vuelta de Colapinto en un bus descapotable, saludando a la multitud y agradeciendo el apoyo recibido.
El gobierno porteño aprovechó la ocasión para anunciar el regreso del MotoGP al Autódromo Oscar y Juan Gálvez en 2027, tras 28 años de ausencia. Esta noticia, sumada a la renovación del circuito y al impulso de la Fórmula 1, confirma el compromiso de la ciudad con el desarrollo del deporte motor. Las obras de remodelación, que comenzaron en enero, incluyen la demolición de viejas estructuras, la construcción de nuevos boxes y la modificación de la pista para alcanzar los estándares de seguridad y homologación internacional.
“Estamos llevando adelante un sueño: queremos que la F1 vuelva a la Ciudad. Creemos que el deporte es parte fundamental de nuestra identidad y Franco es un ejemplo. Todos los días trabajamos para que Buenos Aires respire deporte y tenga más espacios para hacer actividades, más competencias y más deportistas”, declaró Fabián Turnes, el Secretario de Deportes de la Ciudad. El futuro del automovilismo en Buenos Aires se vislumbra prometedor, y la exhibición de Franco Colapinto fue el primer paso para convertir ese sueño en realidad. La pasión de los fanáticos, el compromiso del gobierno y el talento de los pilotos argentinos son los ingredientes necesarios para que la Fórmula 1 vuelva a rugir en las calles de la ciudad.