A los 55 años, Gabriela Sabatini continúa cautivando con su elegancia y carisma, cualidades que la catapultaron al estrellato en el mundo del tenis. Lejos de los reflectores, la ex tenista argentina reside actualmente en Suiza, aunque divide su tiempo entre sus hogares en Buenos Aires y Miami. En una reciente y reveladora entrevista en el podcast “Con todo el amor, con Kim Clijsters”, Sabatini compartió detalles íntimos de su carrera y de su vida personal, sorprendiendo a sus seguidores con confesiones inesperadas.
La conversación, conducida por la belga Kim Clijsters, ex número 1 del mundo y ganadora de cuatro Grand Slam, se desarrolló en un ambiente relajado y propicio para la sinceridad. Sabatini, conocida por su perfil bajo, se permitió abrirse sobre aspectos poco conocidos de su trayectoria deportiva, incluyendo una afición que pocos imaginaban: su pasión por las motocicletas.
Si bien es sabido que Sabatini se volcó al ciclismo tras su retiro del tenis profesional, la revelación de su amor por las motos fue una verdadera sorpresa. La ex tenista relató cómo utilizaba su motocicleta para trasladarse a las instalaciones donde se disputaban los torneos. “Yo iría en mi motocicleta o simplemente en bicicleta a los courts”, comentó Sabatini, desatando la incredulidad de Clijsters. “Espera, espera, espera. ¿Tú irías en tu motocicleta, o sea, hasta las instalaciones y luego irías a jugar tenis?”, preguntó Clijsters, visiblemente sorprendida.
“Absolutamente. Lo hice en algunos torneos”, respondió Sabatini con una sonrisa. “Tenía un contrato con Yamaha para las raquetas, así que les pedía que me dieran una motocicleta”. Clijsters, asombrada, no pudo evitar comentar: “Debes de ser la única tenista que ha tenido patrocinio de motocicletas”.

Sabatini recordó con cariño sus aventuras sobre dos ruedas en torneos como los de Hamburgo y San Diego. “Era una locura, no sé si era una buena idea, pero en Hamburgo, en San Diego, tenía mi motocicleta… Para mí, era genial. También tenía una moto en Miami y después jugábamos en Hilton Head y en Amelia Island”. Incluso su entrenador, Carlos Kirmayr, compartía su entusiasmo por las motos. “¿Por qué no le pedimos a un amigo que nos las lleve en un camión y las usamos allá? Jugaba mi partido y me iba en motocicleta”, relató Sabatini. “Siempre necesitas un momento para irte de la presión. Aprendí cuán importantes eran esos momentos. Y la moto me daba eso. Era un tiempo de diversión”.
Pero la entrevista no se limitó a las anécdotas sobre su afición por las motocicletas. Sabatini también habló sobre sus relaciones con sus grandes rivales de la época, como Mónica Seles, Arantxa Sánchez, Conchita Martínez y, por supuesto, Steffi Graf. “Steffi siempre sacó lo mejor de mí, pese a que me ganó la mayoría de las veces. Siempre disfruté jugar contra ella, era algo especial. Cuando jugamos dobles, hablábamos poco, estábamos en silencio. Pero jugamos bien. Mónica, Arantxa, Conchita, hablábamos mucho y analizábamos cómo jugar, era muy difícil planificar cómo jugarles”, describió Sabatini.
La revelación más impactante de la entrevista, sin embargo, fue la confirmación de la creciente amistad entre Sabatini y Steffi Graf. “Después de que nos retiramos, jugué un par de exhibiciones para la fundación de Steffi. Tengo una gran admiración por ella, obviamente fuimos rivales, pero cuando te das cuenta lo que es, lo que hizo por el tenis, incluso fuera del court, es una de las mejores sin duda, si no la mejor. Luego de que nos retiramos, nos acercamos, hablamos seguido, tuvimos la chance de vernos en las exhibiciones, nos vimos un par de veces. Ahora acordamos que haremos un viaje juntas”, anunció Sabatini, sorprendiendo a todos.
La argentina explicó que la amistad con Graf se fortaleció gracias a la cercanía con Inés Gorrochategui, otra ex tenista argentina y amiga en común. “Es una amiga muy cercana de Inés Gorrochategui, que supo ser otra tenista argentina y estamos organizando un viaje de chicas”, confirmó Sabatini, aunque se mantuvo reservada sobre el destino elegido para esta aventura entre dos leyendas del tenis que, después de años de intensa rivalidad, han decidido recorrer la vida juntas como amigas, demostrando que el respeto y la admiración pueden trascender la competencia.