La controversia por los cambios en el reglamento de la Fórmula 1 ha sumado un nuevo capítulo gracias a Max Verstappen. En una irónica declaración durante la rueda de prensa del Gran Premio de China, el tricampeón mundial confesó que, para adaptarse a los nuevos monoplazas, prefiere jugar al Mario Kart en su Nintendo Switch antes que utilizar el simulador oficial de su equipo.
“He encontrado una solución más barata: cambiar el simulador por el Mario Kart. Se me dan bien los honguitos, pero los caparazones azules, no tanto”, bromeó ante la prensa. Sin embargo, detrás del humor subyace una crítica profunda: el neerlandés siente que el factor humano ha perdido protagonismo frente a la gestión energética y los adelantamientos artificiales.

Verstappen reveló que mantiene conversaciones constantes con la FIA y la FOM para revertir estas tendencias. Aunque descartó un retiro prematuro, admitió que la F1 actual le resulta menos gratificante: “No disfruto del coche, pero sí de trabajar con el equipo. El placer no está en la velocidad, sino en el ambiente, y quizá otras categorías sean más de la "vieja escuela", sin tanta política”.
Esta búsqueda de motivación lo ha llevado a confirmar su participación en las 24 Horas de Nürburgring, una de las pruebas de resistencia más exigentes del mundo. “Quiero hacer todas las carreras grandes. Ya he conseguido lo que quería en la F1 y quiero explorar otras opciones ahora, no cuando tenga 40 años”, sentenció.
Finalmente, Verstappen fue crítico con la seguridad y el rendimiento: “Empezar una carrera con 0% de batería no es divertido, es peligroso. Son problemas que la FIA debe resolver pronto”.