Los alimentos y bebidas subieron 3,4% en marzo, según el Indec (Imagen Ilustrativa Infobae)Luego de haber marcado 3,4% en marzo y a la espera de una desaceleración de aproximadamente un punto porcentual en abril, la inflación aún no logra perforar el 2%. Aunque buena parte de las condiciones macroeconómicas parecerían alinearse para una reducción más marcada, distintos economistas advierten que persisten rezagos que dificultan esa baja.
Los analistas privados consultados por el Banco Central en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) prevén que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubique en 2,6% mensual en abril y 2,3% en mayo. Recién en agosto se situaría por debajo del 2%, al ascender a 1,8%.
Carlos Pérez, director de Fundación Capital (FC), dijo a Infobae que en los 11 últimos meses, el proceso de desinflación se revirtió, influido en gran medida por ajustes puntuales en carnes, combustibles y precios regulados, pero también por un problema más estructural: la caída en la demanda de dinero producto del proceso de dolarización registrado el año pasado en el marco de la incertidumbre electoral.
La inflación de abril se ubicaría en torno al 2,5%Ahora, apuntó el especialista, la inflación muestra mayor inercia y proyecta en FC que desacelere gradualmente, perforando el 2% después de mediados de año, con una estimación de 1,7% para agosto.
En la misma línea, la calificadora de riesgo Fitch Ratings, que días atrás mejoró la nota de la deuda soberana argentina, señaló: “La inflación cayó a un mínimo de 1,5% mensual en mayo de 2025, pero volvió a subir a 3,4% en marzo de 2026, impulsada por el traspaso rezagado de la depreciación del tipo de cambio de 2025, los ajustes en las tarifas de servicios públicos, el aumento de los precios de la carne vacuna y el incremento global de los precios de la energía”.
La inercia también está dificultando la fase final de la desinflación, como se observó en programas de estabilización económica en otros países (Fitch)Fitch precisó: “La inercia también está dificultando la fase final de la desinflación, como se observó en programas de estabilización económica en otros países. Esperamos que el índice de precios vuelva a ubicarse por debajo del 2% mensual hacia fin de año”.
Factores inerciales y expectativasDesde el Ieral de Fundación Mediterránea, el economista Jorge Vasconcelos remarcó que persisten mecanismos indexatorios y riesgo de desanclaje de expectativas. Respecto al primer punto, destacó que el segmento de servicios viene subiendo a un ritmo de 3,3% desde septiembre pasado. Al interior, hay una gran variedad de ítems, como seguros, prepagas, colegios, internet y cable; que tienden a actualizar sus tarifas en función del recorrido de la inflación previa.

El IPC había alcanzado un mínimo de 1,5% mensual en mayo de 2025, desde entonces se aceleró hasta marzo (Foto: Reuters) Sobre el segundo aspecto, Vasconcelos indicó: “Las expectativas de devaluación están contenidas, pero, de modo indirecto, una baja del riesgo país haría más consistente el equilibrio de tasas de interés nominales relativamente bajas (de 20 a 25% para cortísimo plazo) con un tipo de cambio estabilizado. Así, podrían seguir moderándose las expectativas de inflación en un contexto de reanimación del crédito y de la actividad“.¿Qué hace falta?
Javier Okseniuk, director de la consultora LCG, explicó a Infobae: “Para que la inflación vuelva a ubicarse por debajo de 2%, habría que romper con los componentes inerciales que hoy implican un nivel en torno al 2,5% mensual”. “Mantener la conducta fiscal va a ayudar, al igual que una economía que no repunta”, afirmó y consideró que sería importante complementar con alguna señal que coordine remarcaciones, como un programa nominal -monetario o cambiario- a la baja; y política de ingresos.
Mantener la conducta fiscal va a ayudar, al igual que una economía que no repunta (Okseniuk)Sin embargo, “en Argentina la inflación tiene un vínculo con la dinámica cambiaria”, con lo cual es posible que cambios futuros en las expectativas sobre el dólar interrumpan transitoriamente el descenso, aclaró Okseniuk.
Rocío Bisang, economista de GMA Capital, cree que, en líneas generales, las condiciones para que la inflación retome el sendero de desaceleración están dadas: el tipo de cambio se mantiene estable, los salarios siguen contenidos y la demanda todavía no muestra señales de recuperación marcada.
Rocío Bisang dijo que el principal desafío del próximo trimestre podría estar concentrado en los precios regulados, particularmente en el valor de los combustibles (Foto: Adrián Escandar)“El principal desafío del próximo trimestre podría estar concentrado en los precios regulados, particularmente en el valor de los combustibles una vez finalizado el congelamiento, así como en la evolución de las tarifas”, sostuvo Bisang.
Iván Cachanosky, economista Jefe de Fundación Libertad y Progreso, aseguró: “Probablemente en los próximos meses continuemos con una inflación mensual más cercana al 2% y, ya en el segundo semestre, incluso por debajo de ese nivel. De ocurrir esto, el IPC de 2026 podría cerrar en torno al 26%, inferior al registro de 2025″. El IPC de 2026 podría cerrar en torno al 26%, inferior al registro de 2025 (I. Cachanosky)“Sin el ruido electoral, con una oferta monetaria congelada y una demanda de pesos normalizándose, habría fundamentals para esperar que la inflación desacelere.
Desde luego, habrá que monitorear qué ocurre con la guerra en Medio Oriente y si el conflicto se extiende o no”, añadió.