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Por qué la nueva suba del precio del petróleo no pondría en riesgo el proceso de desinflación en mayo

El Brent volvió a subir fuerte ayer hasta los USD 107. YPF ya no tiene los precios congelados, pero se esperan aumentos muy graduales que no impactarían en el índice al menos este mes

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Por qué la nueva suba del precio del petróleo no pondría en riesgo el proceso de desinflación en mayo

Se espera que la nueva suba del petróleo, producto del conflicto en Medio Oriente, no condicione el proceso de desinflación que habría comenzado en abril. (Imagen Ilustrativa Infobae)El barril de petróleo volvió a pegar un fuerte salto en los últimos días, que podría trasladarse al menos parcialmente a los surtidores en la Argentina. Sin embargo, este incremento difícilmente impacte en el proceso de baja de inflación que arrancó en abril y que todo indica se prolongará en mayo.

El crudo Brent, que es el que usan de referencia las compañías como YPF, volvió a subir ayer más de 3% hasta los 107,6 dólares. De esta forma, se alejó de los niveles de USD 90 a los que había caído cuando parecía que el acuerdo entre Estados Unidos e Irán era inminente.Las dificultades para navegar el estrecho de Ormuz, el bloqueo sobre los puertos iraníes y los problemas para llegar a un entendimiento entre ambos países le volvieron a poner presión al petróleo, que permanece alto por más tiempo que el pronosticado por la mayoría de los analistas.

En Estados Unidos esta fuerte suba en el precio de la nafta impactó muy fuerte en marzo con un incremento de 0,9% en el índice de precios minoristas de marzo. Ayer se conoció el dato de abril que arrojó un 0,6%, es decir inferior al mes anterior pero todavía muy alto. Sorprendió además que la inflación interanual ya está en niveles de 3,8%, prácticamente un punto más que antes del inicio de la guerra.En la Argentina, la suba en los surtidores cercana al 25% impactó especialmente en la inflación de marzo, que llegó a un pico de 3,4 por ciento.

La decisión de YPF de congelar los precios a principios de abril por 45 días ayudaría para que el índice del mes pasado presente una baja significativa. La inflación en la Ciudad de Buenos Aires fue de 2,5% y se espera que a nivel nacional se ubique en niveles similares.La incógnita es qué pasará en mayo. Todo hace suponer que el proceso de desinflación continuará este mes. Es posible que a partir de los próximos días las petroleras avancen con aumentos en los surtidores, pero no serían significativos.

Por qué la nueva suba del precio del petróleo no pondría en riesgo el proceso de desinflación en mayo

El economista Fernando Marull consideró que “es difícil saber cómo impacta exactamente la suba del barril en la ecuación de YPF, pero en todo caso el atraso en los precios de la nafta serían inferiores al 10%, no es significativo. Por lo tanto, aún cuando se produzca un incremento gradual no va a tener un impacto importante en el índice”.El economista se mantiene optimista respecto a cómo se daría el proceso de desinflación y espera un nivel cercano al 2% en mayo.

La menor estacionalidad del mes, la estabilidad en el precio de los alimentos registrado en la primera semana y un tipo de cambio que se mantiene muy estable serían las variables más importantes para justificar ese optimismo.De todas formas, los analistas que participaron del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Central son más cautos: esperan un 2,7% para el dato de abril y luego una baja a 2,3% para este mes. La inflación caería a menos de 2% recién en agosto.

En donde sí hay un consenso importante es en el dato de inflación para todo el 2026, que se mantendría levemente arriba del 30%, muy parecida a la del 2025 (31,5%).La desaceleración inflacionaria es considerada fundamental para el Gobierno porque a partir de allí se puede esperar una recuperación del poder adquisitivo del salario, que viene cayendo en los últimos meses.La caída de ventas en consumo masivo siguen mostrando un impacto negativo en el ingreso disponible.

Aunque la situación es más compleja para los trabajadores del sector público, en los últimos meses también sufrieron los empleados del sector privado. No solo se registró una merma del salario real, sino además un aumento de los despidos especialmente en fábricas pero también en comercio.