"La princesa heredera está gravemente enferma y considero que su estado se deterioró sensiblemente en los últimos tiempos", declaró el príncipe Haakon durante una rueda de prensa. "Estoy preocupado por su salud. Utiliza oxígeno a diario, y eso la ayuda un poco, pero evidentemente no es una solución totalmente satisfactoria", añadió el príncipe, de 52 años.Su esposa, Mette-Marit, fue diagnosticada en 2018 con una rara forma de fibrosis pulmonar, una enfermedad que provoca dificultades respiratorias y que la obligó en varias ocasiones a tomar licencia médica o reducir su agenda oficial.

En sus últimas apariciones públicas, la princesa, también de 52 años, llevaba un equipo de asistencia respiratoria con cánulas nasales conectadas a un aparato de oxígeno.La casa real había anunciado en diciembre que podría verse pronto obligada a someterse a un delicado trasplante.Mette-Marit ha vivido meses difíciles. La publicación a finales de enero de documentos en Estados Unidos reveló una correspondencia frecuente, y en ocasiones de tono íntimo, con el delincuente sexual Jeffrey Epstein entre 2011 y 2014.
También ha tenido que afrontar los problemas judiciales de su hijo, Marius Borg Høiby.Nacido de una relación anterior al matrimonio de Mette-Marit con Haakon en 2001, Høiby fue juzgado a comienzos de año por violación y agresiones contra exparejas, acusaciones que él niega.El veredicto se espera para el 15 de junio.