Ángel Clemente Rojas, conocido simplemente como Rojitas, es más que una leyenda para el hincha de Boca Juniors. Es un símbolo de una época dorada, un goleador implacable y un hombre que respira la pasión xeneize en cada paso que da. Al pisar los pasillos de La Bombonera, se transforma en un peregrino en su propia casa, saludado con cariño por los veteranos y con curiosidad por los más jóvenes. A sus 81 años, su sonrisa y su mirada reflejan la felicidad de volver a estar en el club que lo vio brillar en más de 200 partidos, anotando 80 goles que quedaron grabados en la memoria colectiva.
Rojitas, con su camisa blanca, suéter negro y pantalón de vestir, irradia una elegancia natural. Su presencia evoca recuerdos de un fútbol más simple, pero igualmente apasionado. Para muchos, fue el máximo ídolo de Boca hasta la irrupción de Juan Román Riquelme, quien hoy ocupa la presidencia del club. Su estatua en el hall central de Brandsen 805 es un reconocimiento merecido a su trayectoria, y su rol como presidente de la Mutual de ex Futbolistas de la institución demuestra su compromiso continuo con la comunidad boquense. “Boca es mi casa”, afirma con convicción, una frase que resume su profunda conexión con el club.
En una charla amena en las escaleras de La Bombonera, Rojitas compartió sus reflexiones sobre el presente de Boca, el Superclásico que se avecina y las jóvenes promesas que están emergiendo. “Boca es Boca, y lo tenés que respetar”, enfatizó, recordando la importancia de mantener la identidad y el espíritu competitivo que caracterizan al club. “Boca está bien, sólido”, añadió, destacando el buen plantel y el trabajo realizado por el cuerpo técnico. “Por momentos está fenómeno, y en otros momentos no tanto y para un poquito el ritmo. Pero tiene muy buen plantel y equipo. Y hay una fe bárbara con los chicos que están subiendo y jugando en Primera.”
La pregunta obligada era sobre el Superclásico. Rojitas se mostró optimista, asegurando que Boca llega en buena forma después del triunfo por Copa Libertadores. “Jugar un Superclásico es lo más lindo y también ganar una copa. A Boca lo veo bien”, pronosticó. Pero la conversación tomó un giro interesante cuando se le preguntó sobre Tomás Aranda, la joven promesa que está deslumbrando a todos con su talento. “Es el mejor de Boca, con todo respeto a los demás jugadores”, afirmó sin dudar. “Es un chico que tiene 18 años, con mucho futuro europeo y es un fenómeno.”

La comparación con Juan Román Riquelme era inevitable. Rojitas no dudó en reconocer la grandeza de Román, considerándolo “el más grande de todos”. Sin embargo, instó a la cautela y a darle tiempo a Aranda para que se desarrolle y demuestre su potencial. “Riquelme fue grande, el más grande de todos. Pero a este chico hay que seguir probándolo, dándole más minutos. Son muy pocos partidos los que jugó hasta ahora. Le va a dar mucho a Boca, no tengo dudas, pero tiene que seguir demostrando.”
Otro nombre que surgió en la conversación fue Adam Bareiro, el delantero paraguayo que ha demostrado ser un goleador nato. “Yo creo que va a ser un fenómeno también”, predijo Rojitas. “Hace goles importantes y es un goleador nato. Le va a dar mucho más a Boca de lo que le dio hasta ahora.”
Finalmente, se le pidió a Rojitas que se definiera a sí mismo en el fútbol argentino. Su respuesta fue contundente: “No hay otro Ángel Rojas en nuestro fútbol, estoy a la par de los mejores de la historia de Boca. El goleador que más me gustó fue Martín Palermo, como él no hay, ni habrá, no tengo ninguna duda.”
La entrevista con Rojitas es un viaje en el tiempo, una oportunidad para conectar con las raíces de Boca Juniors y comprender la importancia de la historia y la tradición. Sus palabras son un aliento para el presente y una esperanza para el futuro. Su amor por el club es incondicional, y su legado perdurará por siempre en el corazón de los hinchas boquenses. La figura de Aranda, sin embargo, plantea un debate interesante: ¿podrá el joven delantero alcanzar la grandeza de Riquelme y convertirse en el nuevo ídolo de la Bombonera? Solo el tiempo lo dirá, pero Rojitas, con su visión privilegiada, parece creer que tiene el potencial para hacerlo.