Alfredo Romano, director de Romano Group y reconocido analista económico, no se guarda nada al evaluar el rumbo económico del gobierno de Javier Milei. En una entrevista exclusiva con Infobae, Romano lamenta profundamente la decisión de abandonar el plan de dolarización, calificándola como una oportunidad única e histórica desperdiciada. “Perdimos la oportunidad de dolarizar cuando estaban dadas las condiciones. Lamentablemente, la promesa de dolarizar quedó trunca”, afirma Romano con tono contundente.
El economista argumenta que, a diferencia de otros momentos de la historia argentina, el contexto actual presentaba las condiciones ideales para llevar a cabo la dolarización: un amplio respaldo ciudadano, un vínculo privilegiado con Estados Unidos y la posibilidad de acceder a financiamiento externo. En lugar de aprovechar esta coyuntura favorable, Romano considera que el gobierno optó por un camino gradualista que, a su juicio, no es suficiente para resolver los problemas estructurales de la economía argentina.
Romano advierte que la política fiscal actual, si bien ha logrado algunos avances en el corto plazo, no es sostenible a largo plazo. “Este gobierno logró algo extraordinario en muy poco tiempo, pero los países no dependen de personas, sino de políticas de Estado que perduren”, señala. El analista enfatiza la necesidad de construir instituciones sólidas y transparentes que garanticen la estabilidad económica independientemente de quién esté en el poder.
La persistencia de la inflación es otro de los puntos críticos señalados por Romano. A pesar de la disciplina monetaria y fiscal implementada por el gobierno, la inflación sigue siendo elevada, lo que afecta el poder adquisitivo de la población y dificulta la recuperación económica. “Hoy los salarios reales siguen a la baja, la inflación continúa en alza, el dólar permanece estable y, sin embargo, la inflación no cede”, explica Romano.

El economista también expresa su preocupación por la alta morosidad familiar, que ha alcanzado niveles récord en los últimos años. “La morosidad familiar está llegando a niveles históricamente altos, triplicando los niveles de los últimos cuatro años”, advierte Romano. Este indicador refleja el deterioro de la situación económica de los hogares y la dificultad que tienen para hacer frente a sus obligaciones financieras.
Romano también critica la política cambiaria del gobierno, calificándola de “distorsiva” y “poco efectiva”. El analista considera que las bandas cambiarias son un error, ya que generan incertidumbre y dificultan la planificación económica. Además, advierte que la apreciación del peso, si bien puede ser beneficiosa en el corto plazo, puede afectar la competitividad de las exportaciones y estimular las importaciones.
En cuanto al financiamiento externo, Romano señala que Argentina necesita institucionalizar el cumplimiento de sus obligaciones de deuda para recuperar la confianza de los inversores internacionales. “Argentina necesita institucionalizar que sus deudas se honran siempre”, afirma. El analista advierte que los nueve defaults históricos del país han generado un alto riesgo país que dificulta el acceso al crédito internacional.
Finalmente, Romano expresa su temor a un cambio de gobierno en 2027, que podría revertir los avances logrados y sumir al país en una nueva crisis. “De nada, pero absolutamente de nada, servirá este titánico esfuerzo que está haciendo la sociedad si en 2027 gana un gobierno peronista o kirchnerista”, afirma Romano. El analista enfatiza la importancia de aprovechar los próximos dos años para consolidar los logros alcanzados y asegurar la estabilidad económica a largo plazo.
En resumen, Alfredo Romano ofrece una visión crítica y realista de la situación económica argentina, advirtiendo sobre los riesgos y desafíos que enfrenta el país. Su análisis pone de manifiesto la necesidad de reformas estructurales profundas y de políticas económicas consistentes y sostenibles para garantizar un futuro próspero para Argentina.